Más
de 54 kilos de pescado y productos derivados del mar destruidos

La Secretaría de Salud Pública y Seguridad Social intensificó los
operativos de inspección, vigilancia y control sanitario, en los
sitios que comercializan y prepararan pescado. Con el fin de evitar
intoxicaciones y enfermedades transmitidas por este alimento de alto
consumo durante la Semana Santa, se han visitado más de 70
establecimientos de expendios, depósitos, supermercados, plazas de
mercado y centrales de abastos de la ciudad, con un saldo de
destrucción de más de 54 kilos de pescado y productos de mar.
Ana Yolima Sánchez Gutiérrez, secretaria de Salud Pública y
Seguridad Social de Pereira argumentó, “Nuestro equipo del programa
Factores de Riesgo por Consumo de Alimentos y Bebidas ha trabajado
sin tregua visitando los establecimientos en diferentes sitios de la
ciudad, en los cuales verificamos las condiciones
higiénicosanitarias, el manejo adecuado del agua potable y manejo de
aguas residuales, así como la adecuada disposición de los residuos
sólidos de los establecimientos, vigilamos también que el personal
que se encarga de vender o manipular los alimentos tenga elementos
de protección como vestimenta de color claro, gorro, cofia o algún
medio efectivo que cubra completamente el cabello, tapabocas
obligatorio durante las actividades de venta y preparación del
producto, y guantes cuando se requiera. En el caso de los productos
empacados y procedentes del exterior, que cuenten con
nacionalización y posterior autorización de comercialización en el
país”.
Así mismo en coordinación con las autoridades en salud se evaluaron
las condiciones de almacenamiento de las neveras y cavas, control y
registro de temperatura, trazabilidad y control de proveedores,
registros sanitarios, fechas de vencimiento, lotes de producción,
rotulación de los productos y que el personal manipulador de
alimentos cumpliera con capacitación.
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Contaminación Auditiva

Por: Enrique J. Marrero
Después de dos largos años sumergidos en pandemia es más que
necesario buscar la estabilidad económica, sin embargo hay normas y
reglas que se deben seguir para que la misma no genere
intranquilidad social. Pereira se caracteriza por ser una ciudad muy
comercial, pero la economía informal a tomado las calles de manera
abrupta, no es que se le niegue la oportunidad de generar ingresos,
pero si bajo cierto orden, un martirio las 24 horas del día, un
castigo sin razón para los que viven en el centro a cada minuto,
cada hora, cada día, sin compasión ni descanso, una cosa es el
derecho al trabajo pero otra es la agresión constante a los
ciudadanos.
Entre las calles y esquinas llegan los trabajadores informales con
sus respectivas carretas, se escuchan los micrófonos con altavoces a
todo volumen donde hacen alusión de la venta de sus productos, en
reiteradas ocasiones y de todo tipo de mercaderes cual mercado de
Persa, los que están en oficinas o los que descansan después de una
jornada nocturna sienten retumbar los oídos.
Y es que no sólo se pueden señalar a los de las carretas, el mercado
se amplía y entran en escena los señores de los restaurantes que
contratan a personas que a todo pulmón nos gritan el menú del día,
asaderos de pollos, almuerzo ejecutivo, almacén de ropa en
promoción, almacenes de calzado (los de tenis camisetas y medias que
le meten entre los ojos el último alarido de la moda a tres
centímetros de su nariz), almacenes todo a mil, empresas de
telefonía, almacenes de electrodomésticos y hasta grupos religiosos.
Hay que ponerle un tope a toda esta contaminación auditiva que deja
de ser una ciudad comercial a un escáldalo de fuerzas de garganta.
La larga exposición a un alto nivel de decibelios produce
discapacidad auditiva, hipertensión, cardiopatía isquemia, estrés,
alteración del comportamiento, alteración del sueño y en los
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estudiantes, disminución
del rendimiento escolar. También influyen en la concentración visual
y auditiva para atender cualquier actividad en oficinas y centros de
salud.
Los jóvenes de Dosquebradas ajustan su
Política Pública

En el marco de proceso de ajuste de la Política de Pública de
juventud liderada por la Secretaría de Desarrollo Social y Político
de Dosquebradas, se propuso la estrategia 10x10x10 en la que los
participantes de la cuarta mesa técnica para la construcción del
instrumento ‘Dosquebradas escucha a nuestros jóvenes’ se proyectaron
10 minutos, 10 meses y 10 años en el futuro.
“Con esta estrategia queremos conocer sus intereses y plantear estos
aspectos de mejora, específicamente en sectores tales como el de la
educación, la salud, cultura y deportes y uso de herramientas
tecnológicas. También escuchar las perspectivas de ciudad que tienen
ellos frente al Municipio en una estrategia 10x10x10, que consiste
en saber cómo se ven en 10 minutos, en 10 meses y en 10 años. Esta
mesa contó con la participación del Ministerio Público, entidades
del orden municipal y la participación de los jóvenes que nos
permiten adelantar los procesos de ajuste y los jóvenes de la
política pública”, explicó la secretaria de Desarrollo Social y
Político, Karen Zape.
Kevin Hinestroza, joven perteneciente a la comunidad afro de
Dosquebradas y uno de los participantes de la jornada manifestó que
“la estrategia 10x10x10 genera más eficacia y rapidez a la hora de
construir ideas, teniendo en cuenta que todo lo que estamos haciendo
va a beneficiar a miles de jóvenes del municipio. Es por eso que
hacerlo de esta manera hace que sea un poco más rápida para llegar a
los jóvenes, pero también hace que saquemos ideas que vengan desde
nuestros sentimientos y que se puedan materializar de manera más
técnica”.
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