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ESPECIAL

 

Pereira, Colombia - Edición:13.083-663

Fecha: Martes-23-05-2023

 

LA INMINENTE CONEXIÓN CON LA NATURALEZA

 

 

Por: Iván Roberto Pulido G.

 

El Planeta muestra una devastadora alerta por los deterioros que han sufrido sus recursos naturales y ecosistemas a causa de la acción indiscriminada del ser humano, situación implicante a una amplia cadena de retos para cumplimiento de los objetivos del Desarrollo Sostenible, de reducir pobreza y estabilizar una serie de factores socioambientales.


Entre los más impactantes factores que amenazan la degradación de los ecosistemas:

1.- La Deforestación causada en un 80% por el motor de la ganadería extensiva, consistente en dejar el ganado suelto arrasando con el bosque, para encerrar y posesionarse de las tierras; y a que, junto a una minería y / o negocio de maderas ilegales, provoquen la expansión obligada de fronteras selváticas a agrícolas y una desaparición de bosques a ritmos acelerados cercanos al 47%.

 



Deterioro que ha conllevado a muchos efectos ecológicos negativos, entre ellos la pérdida del hábitat de millones de especies, destrucción de los ecosistemas de selvas, merma de biodiversidad, aumento de erosión, destrucción, contaminación y desertificación de la calidad de los suelos, contaminación de aire y agua, disminución de lluvias, calentamiento global, cambio climático, intensas sequias y severas inundaciones.

 

Un reciente estudio de la revista Nature, estima que el planeta contiene cerca de tres billones de árboles, 15,3 mil millones talados cada año, afectando no solo el valioso oxígeno que nos ofrecen, sino su capacidad para captar el CO2 de la atmosfera e incorporar el carbono a su biomasa, actividad simbiótica que resume el papel de la silvicultura como uno de los principales sumideros de gases de efecto invernadero y rol clave para mitigar más de un tercio de las emisiones de dióxido de carbono a la atmosfera.

2.- El Cambio Climático, originado por el incremento de emisiones de CO2 y su concentración en la atmosfera, no solo genera incrementos de temperatura en los mares, sino acidificación del agua, perdida de multitud de formas de vida; que anexos a los vertidos de residuos, escorrentía de desechos humanos y restos de fertilizantes, acrecientan negativamente la desoxigenación marina, afectación de sus ecosistemas, migración de miles de especies, disminución de la biodiversidad e intensos efectos colaterales como incendios, escasez de agua, deshielos de los polos, aumentos del nivel del mar, inundaciones y tormentas catastróficas.

 

La reducción del oxígeno en el agua marina, afecta los ciclos de nutrientes oceánicos, y al hábitat marino, con consecuencias tan perjudiciales para los ecosistemas, como para las personas que dependen de ellos y la causa mayor de esa insuficiencia la muerte de adultos y jóvenes, sin desconocer la muy reconocida influencia de mares y océanos para la actividad humana, con tan solo el hecho de observar que más del 50% del oxígeno que respiramos, es producto de la fotosíntesis desencadenada por microscópicas algas diatomeas marinas o fitoplánctones, mayor biomasa disponible

 

 

 

para la cadena alimenticia marina, las cuales sinérgicamente a su cambio contribuyen absorbiendo grandes cantidades de carbono y liberando oxígeno a la vez, razón que invita a la concientización respecto al freno del cambio climático, si no pretendemos convertirlo en catástrofe mundial.
 


La revolución Industrial del siglo XIX, por la transformación requerida de energía y utilización de combustibles fósiles, trajo consigo el incremento de gases de efecto invernadero, causa principal del calentamiento global, que ha aumentado las temperaturas de la tierra en aproximados 0,8 grados centígrados durante los últimos 100 años, casi 0,6 grados ocurridos durante las ultimas tres décadas, aumento de niveles del mar en aproximados 3 milímetros por año, por la expansión térmica del agua caliente, sin dejar de mencionar el alarmante derretimiento permanente de glaciares montañosos y reducción de capas de hielo polar, que igualmente contribuyen de manera importante al calentamiento climático.

El objetivo de la comunidad internacional ha sido limitar que el cambio de temperatura medio global no supere los 2 grados centígrados, promocionando una meta máxima de 1,5 grados centígrados, cuyo incumplimiento acarrearía claramente escenarios entre 800 y 3.000 millones de personas en escasez crónica de agua y temperaturas aumentadas hasta de 2,7 grados centígrados para 2.100.

Con un calentamiento del océano y pérdida de oxígeno en esas cifras, se acabarían más especies que las que pudieran ocurrir por las tensiones oceánicas causadas por sobrepesca y contaminación juntos.

3.- La Contaminación por lo tanto se convierte de los factores que con mayor énfasis afecta los hábitats marinos y agua dulce; y por otra parte, de la acumulación de nitrógeno por el inadecuado uso de combustibles fósiles y fertilizantes químicos, que inciden igualmente en la degradación de los ecosistemas terrestres, retardando el crecimiento microbiano y poniendo en riesgo la biodiversidad.

 



El deterioro ambiental originado por el desarrollo industrial, manejos irresponsables de los residuos, sobreexplotación de suelos, emisión de gases, adelgazamiento de la capa de ozono, desperdicio del agua y contaminación causada por mareas de petróleo vertidas en los mares, dan cuenta de la contaminación y erosión de los ecosistemas, en tal modo de no poder regenerar sus recursos para satisfacción de las necesidades de flora y fauna.

 

Las actividades mineras, igualmente causan seria contaminación de la capa de ozono, por las cantidades de partículas de mercurio emanadas al fundirse a campo abierto el oro, además de los problemas de salud por directo contacto con ese metal pesado y similar situación tras la explotación de carbón, petróleo, cobre, zinc, sal y en general todos los minerales que para su aprovechamiento requieren o exhalan materiales tóxicos.

 

Sin menoscabar la contaminación de partículas que se originan con algunos

 

 

 

metales como el arsénico, cobalto, cobre, cadmio, plomo plata, y zinc, contenidos en las rocas madres excavadas o de vetas que al entrar en contacto con el agua termina depositada en ríos y otros acuíferos para nuestro consumo final, afectando tanto el hábitat acuático como el de todos los seres vivos del entorno.

 

Algunos impactos colaterales adicionales de la minería, la contaminación del aire, la inestabilizacion de los terrenos, la afectación del paisaje y la migración de animales en vía de extinción de sus hábitats naturales.

 

4.- La Explotación de los recursos naturales o aprovechamiento de los recursos disponibles para contribuir al desarrollo económico y social de la actividad humana, se ha vuelto un beneficio que trae consigo el agotamiento de los recursos, deforestación, contaminación y toda una serie de acciones extractivistas totalmente equivocadas, indiciadas en la sobreexplotación, sin importar su afectación a la naturaleza.

5.- Las especies invasoras de cualquier índole, cuyos hábitos no corresponden al hábitat de los ecosistemas naturales, pueden alterar y ocasionar el desequilibrio de la naturaleza, al ingresar a competir con las especies nativas por el alimento, agua, espacio, que en algunos casos las convierten en importantes depredadores e incluso portadoras de nuevas enfermedades, constituyéndose en una amenaza de impacto fuerte para la biodiversidad y para la actividad económica de numerosas comunidades locales, cuyo sustento depende de su aprovechamiento.

Y la solución al problema de ese deterioro medioambiental está en nuestras manos, para ello no necesitamos, sino un verdadero cambio de mentalidad y de forma para darle soluciones viables a la perdida de la biodiversidad, empezar a apreciarle su valor más allá de lo monetario, tratarla como un bien material y devolverle su protagonismo natural.

Fenómenos como la erosión, la perdida de carbono orgánico, la salinización, la compactación, la acidificación y la contaminación química son los principales responsables del deterioro actual de los suelos.

La realidad es que necesitamos de acciones urgentes globales y locales que involucren de lleno a las instituciones del estado y a cada uno de los habitantes del planeta para frenar de una vez por todas la pérdida de biodiversidad; es un derecho fundamental, estar conectado con la naturaleza, que debe ser preservado a largo plazo, para estimular el arraigo de los niños con el mundo natural y evitar con ello la migración rural hacia las urbes.

6.- La Sobreexplotación del petróleo, agua, tierra y minerales, por lógica es la causante de su extinción, la cual acarrea consecuencias tanto en perdida de importante parte de ingresos como de los medio ambientales, y ocurre cuando es mayor la extracción a la recarga natural, o cuando los recursos naturales son consumidos de forma tan rápida que la naturaleza no tiene ni el tiempo, ni la capacidad para su regeneración natural, promoviendo el punto del peligro de su reproducción y tentar la extinción total.

 

La combinación del fuerte incremento de población urbana con la destrucción de áreas naturales, está conduciendo a monumental distancia entre los seres humanos y la madre tierra.

 



¿No se habrá colmado la paciencia como para inminente conexión humana con la naturaleza, que genere real comportamiento proambiental que enfrente con tesón la crisis ecológica mundial?

 

 

  

 

 

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