Fundado el 9 julio de 1948 -

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur K. Zapata - 1981 –

 

 

 

Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

 
 

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EDITORIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.329-909

Fecha: Jueves 12-09-2024

 

EDITORIAL

 

El gran juego; la vida

 

¿Podríamos afirmar una verdad última? ¿reglas apodícticas? Tal vez en la naturaleza, pero nunca en la naturaleza humana. Una y otra vez la historia ha decidido delimitar la naturaleza del ser humano, del hombre incluso del sujeto: siempre atribuyéndole adjetivos que sólo en condiciones ideales podría llegar a desarrollar. El ser humano debe ser virtuoso, bondadoso, humilde, etc… ¡¿virtuoso en cuanto a qué, a qué tipo de esencia mística definida por un ente muchísimo más dudoso que la misma esencia?! Siempre dirigiéndonos, obligándonos a seguir un camino, unas reglas, un cierto tipo de lógicas, de las cuales desconocemos sus orígenes ¿cómo no estar tan cansados? ¿Cómo no tener una vida agotada, si vivimos la nuestra y la que los otros dicen que debemos tener?

Un ser humano: agotado, enfermo, frustrado es el resultado de la imposición de reglas que no logran encontrarse con la multiplicidad de lo que el propio ser humano es. El ser humano, no es simple, el hombre o el sujeto, es un cuerpo cargado por toda su historia, sus vivencias: es complejo; pero, muy pocas veces toda la experiencia del ser humano logra manifestarse en su totalidad en una sola expresión: nunca eres siempre astuto, nunca un idiota por completo o sólo alegre, siempre eres múltiple. Más ¿cómo afirmar nuestra multiplicidad en cada expresión de la vida? ¿Cómo evitar morir? ¿Cómo pensar en lo impensable?

No existe una sola verdad sobre el humano que podamos afirmar en su totalidad. Desprenderse de la idea egocentrista de poder obtener una verdad última, nos obligará a ver la vida con jovialidad, desentendernos de lógicas culturales y crear nuestros propios esquemas de pensamiento, sólo dejarán una visión del mundo jovial, una en donde la vida es un juego donde las reglas cambian constantemente.

Nuestra vida se desarrolla sin límites. Después de todo porque tendríamos que agruparnos, delimitarnos y encasillarnos en un sólo modelo de pensamiento, un modelo definido de respuestas ya prediseñadas, en busca de ganarnos el título de “buen ciudadano” “buen humano” etc… ¿Por qué no abandonamos las gradas del mundo y nos unimos a él? No es acaso Husserl el que afirmaba la necesidad de ir a las cosas mismas, a lo que el post- estructuralismo luego afirmará la necesidad de de-construir cada una de los conceptos que utilizamos, pero, que en la gran mayoría de los casos desconocemos, porque no volver nuestra vida, una cuestión propia, que cada concepto, experiencia o persona que juegue con nosotros el juego de la vida se le quede una pequeña parte nuestra, que cada verbo desarrollado tenga en su inscripción nuestro nombre ¿por qué no atrevernos a deconstruir lo ya construido, destruir los edificios que nos impiden percibir la forma más clara del ser humano? Es decir, aquello que nos impide vernos y reconocernos como una multiplicidad que incluso nosotros desconocemos o simplemente una multiplicidad libre, que se mueve en el mundo jugando, apostando, gritando con furia ¡viva lo múltiple! Explotando en cada uno de los acontecimientos a los cuales sólo le queda acaecer, no sería esto el juego ideal o en palabras más claras, una manifestación precisa del gran juego llamado vida.

 

 

 

 Gobernar y administrar es tarea de grandes empresarios no de principiantes

Por: Zahur Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com

 

Las sociedades estaban acostumbradas a que un heredero era el que manejaba el Estado. Esto era normal porque la mayoría de la población no tenía conciencia de su condición humana y mucho menos de una capacidad de razonabilidad para entender sobre sus derechos y su equidad.

Los gobernantes fueron guerreros, líderes y personajes que se impusieron a la fuerza y aún existen este tipo de individuos como si estuvieran en la era primitiva. Y siguen allí por falta de conciencia en un amplio sector de la población.

 

Los gobernantes deben existir en los países monárquicos, donde los ciudadanos son súbditos y viven a merced de ellos y el poder está centrado en ellos lo mismo la parte administrativa. Colombia es una república democrática que elige sus administradores y que se dicen llamar gobernantes, lo cual no son. El problema aquí es que los ciudadanos son ignorantes de sus derechos y no conocen sobre el poder que ellos tienen sobre los individuos que eligen.

Si usted como persona contrata, elige o le da un contrato de prestación de servicios a una persona para que haga labores administrativas, materiales etc. Esa persona está bajo el mandato de quien lo eligió o contrato y podrá dejar de prescindir de ella si incumple con lo acordado.

 

Hay una confusión en cuanto a los políticos, ellos creen que son elegidos como personas soberanas y se apoderan de los cargos y ponen a quienes los eligieron como sus vasallos y los ponen a tributar y a pagar por todos los errores que ellos comentan.

El pueblo elige administradores de la cosa pública y espera que respondan profesionalmente a los cargos que han sido asignados. Pero el mal entendido de ambas partes genera el desorden existente y la corrupción.

Cuando la constitución está mal elaborada generan todo tipo de males en el manejo de la cosa pública. Una constitución debe ser simple y precisa, como una columna vertebral, no debe ser un tratado de derecho. Debe contener lo esencial en su articulado y su identificación como tal. Después de elaborada y aprobada debe venir aparte los códigos y leyes que van a regir la nación. Estos por lo general cambian de tanto en tanto y por tal razón no deben venir como parte de la constitución. Cada vez que hay un cambio hay que reformar la constitución o hacer enmiendas.

 

Quienes son elegidos para administrar una nación deben saber cómo manejar los bienes del Estado y el bienestar social sin mezclarse con la corrupción, esta última es la que deteriora y derrumba cualquiera administración pública.

 

 

 

Los de la Nueva EPS no podrán enfermarse
Crónica #962


Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=hxfXD4W7x74

 

Hace unos días dije que el panorama al promediar el mes de octubre se vería lleno de nubarrones. Primero, porque con la política de acabar con las EPS se iba a llegar al cuello de botella de todos los octubres de todos los años; y segundo, porque el contralor Carlos Hernán Rodríguez advirtió que se veía venir simultáneamente una crisis en el servicio de electricidad, especialmente en departamentos donde crece el desfase entre tarifas de compra y venta o la demora en los subsidios.

Nos equivocamos en la fecha; se precipitó el parto de la crisis. La inminencia del cese de pagos de La Nueva EPS y la solicitud de intervención de Air-e están ahí para convencernos que la tempestad comenzó. Lo de las clínicas y hospitales, médicos y paramédicos que quedarán cesantes, les da la razón a quienes llamaron "Capricho de Petro" y suministra corcho el acabar con las EPS a las volandas, ya fuera para bien o para mal, por venganza mamerta o por razonamientos y evidencias.

 

Ayer, La Nueva EPS, la que era propiedad de las cajas de compensación y del estado y que fuese intervenida por el presidente Petro y su ministro Jaramillo, anunció que le suspendía el giro de los pagos debidos a 144 instituciones prestadoras de servicios de salud, llamadas IPS, en Bucaramanga, Tunja, Neiva, Pasto, Medellín, Ibagué, Cartagena y Santa Marta. La Nueva EPS alega que lo hace porque se presentaron incrementos en los cobros radicados. Cierta o no la afirmación de La Nueva EPS, sería explicable desde las IPS.

Como las demoras de giros vienen desde hace rato, en clínicas y hospitales debieron hacer lo que todo avispado contratista colombiano haría, adelantandose a la crisis y cobrando con sobrecosto sus servicios para sobreaguar el hueco. O acaso olvidamos que lo que pasa es que los colombianos que tienen Nueva EPS no podían ni podrán enfermarse más de lo que en promedio lo han hecho en los últimos años. Así son las restricciones a la libertad que nos decretan.

El Porce, septiembre 12 del 2024

 

 

Director
Zahur Klemath Zapata

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Gerente Operativo
Alba Lucia Arenas V.


Editor

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Diagramación
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