Pereira, Colombia - Edición: 13.404-984

Fecha: Jueves 23-01-2025

 

 TECNOLOGÍA

 

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China apuesta por la aviación supersónica con el Cuantianhou, una promesa de 5,000 km/h

 

 

 

perturbadores para las comunidades cercanas a las rutas de vuelo. Adicionalmente, las altas velocidades requieren enormes cantidades de combustible, lo que plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad.

El sueño de un futuro supersónico

El desarrollo del Cuantianhou también representa un movimiento estratégico de China para consolidarse como un líder global en innovación tecnológica. La competencia en el ámbito de la aviación supersónica se intensifica, con otras empresas en Estados Unidos y Europa también trabajando en sus propios modelos. Sin embargo, China busca adelantarse al establecer una solución viable y comercial en esta tecnología.

El potencial del Cuantianhou no se limita al transporte de pasajeros. Su capacidad para operar en el espacio cercano podría abrir nuevas oportunidades en áreas como la investigación científica, la defensa y el transporte de carga ultrarrápido. Además, su desarrollo podría inspirar avances en otras industrias tecnológicas, desde nuevos materiales resistentes al calor hasta sistemas de propulsión más eficientes.

 

 

A medida que se acerca la fecha de su primer vuelo en 2026, el Cuantianhou genera grandes expectativas y también interrogantes. ¿Será este el inicio de una nueva era en la aviación comercial? Si los ingenieros logran superar los desafíos técnicos y económicos, podríamos estar ante un cambio radical en cómo entendemos los viajes aéreos.

Con este avance, China no solo busca revivir los sueños de los vuelos supersónicos, sino también redefinir el futuro del transporte global, demostrando que la velocidad y la innovación pueden ir de la mano hacia un porvenir más eficiente y conectado.

 

China se posiciona nuevamente a la vanguardia de la tecnología aeroespacial con el anuncio del Cuantianhou, una aeronave de transporte comercial que promete revolucionar los viajes aéreos al alcanzar velocidades supersónicas de hasta 5,000 kilómetros por hora. Este hito, liderado por la empresa Sichuan Lingkong Tianxing Technology Co., marca el regreso de los vuelos supersónicos tras su abandono a principios de los años 2000.

El Cuantianhou, cuyo nombre se traduce como "Mono volador", operará en la región conocida como “espacio cercano”, definida por la compañía como una franja entre los 20 y 100 kilómetros de altitud. Este rango está por encima de las capacidades de los aviones comerciales tradicionales, pero lejos de las órbitas satelitales. Su diseño le permitirá surcar la troposfera, estratosfera, mesosfera y hasta los límites de la termosfera, convirtiéndolo en un pionero en esta zona aérea.

 

 

Lo más destacado de este proyecto es su velocidad, que duplica la del icónico Concorde, el último avión comercial supersónico en servicio. Con esta capacidad, el Cuantianhou podrá reducir drásticamente los tiempos de vuelo transcontinentales, completando trayectos de más de 10 horas en tan solo tres.

Un prototipo prometedor

En octubre de 2024, el prototipo del Cuantianhou superó exitosamente las pruebas iniciales, lo que marcó un paso crucial hacia su desarrollo. La empresa fabricante ha anunciado que el primer vuelo de una versión completamente ensamblada está programado para 2026. Sin embargo, antes de llegar a la fase de producción, el proyecto deberá superar retos significativos, como garantizar la resistencia al calor extremo generado por las altas velocidades y optimizar sus sistemas de energía.
 

El siguiente gran paso en esta ambiciosa iniciativa será la creación del Dasheng, o "Rey Mono", un avión de pasajeros que podría estar operativo en 2030. Este modelo

 

 

está diseñado para transportar hasta 50 pasajeros a velocidades supersónicas, ofreciendo una experiencia segura y eficiente. Con una longitud proyectada de 30 metros y un peso aproximado de 70 toneladas, el Dasheng podría convertirse en el símbolo del regreso de los viajes comerciales aéreos a altas velocidades.

Desafíos del pasado y el futuro

El resurgimiento de la aviación supersónica no está exento de obstáculos. El Concorde, uno de los íconos de esta tecnología, fue retirado tras enfrentarse a problemas como altos costos operativos, ruido excesivo y preocupaciones de seguridad. La tragedia del vuelo de Air France en julio de 2000, en la que un Concorde se estrelló en París causando la muerte de 113 personas, marcó el principio del fin para los vuelos supersónicos comerciales.

Para evitar repetir los errores del pasado, los ingenieros del Cuantianhou están enfocados en desarrollar un modelo más eficiente y seguro. Según Deng Fan, ingeniero jefe de Sichuan Lingkong Tianxing Technology Co., “los aviones supersónicos de pasajeros están logrando avances significativos y podrían ofrecer servicios de vuelo de alta velocidad más económicos y confiables en los próximos años”.

 

Uno de los mayores retos será abordar el impacto ambiental y acústico de estos vuelos. Los aviones supersónicos generan estampidos sónicos que pueden ser

 

 

 

 

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