Fundado el 9 julio de 1948 -

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur Klemath Zapata - 1981 –

 

 

 

Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

 
 

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EDITORIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.440-1020

Fecha: Miércoles 19-03-2025

 

EDITORIAL

 

Colores plagiados


La vida no es sencilla. Incontables veces la vida y el períodico el Imparcial ha mostrado que la vida no es fácil y mucho menos en un país como Colombia, país en donde las necesidades básicas como la alimentación, la seguridad y la salud son temas que simplemente son difíciles de alcanzar, siempre tiene que existir un esfuerzo sobrehumano para obtener una pisca de alguna de estas necesidades, no es romantizar la búsqueda de regular una necesidad, es controlarla, es hablar más allá de lo bueno y lo malo, es percibir el mundo tal cual es, en blanco y negro. Pero, nuestros ojos son los que nutren de colores, intensidades todo aquello que percibimos, nuestros oídos encuentran el sentido en las palabras, nuestra lengua aquello que queremos decir y el tacto nos materializa aquello que luchamos por conseguir.

La vida no es sencilla, más no porque exista un nivel de complejidad en el mundo, sino porque la realidad no tiene ninguna connotación, el mundo no nos debe nada, ni mucho menos nosotros le debemos a él, de allí la posibilidad de salirnos de cualquier imposición que la estructura nos impone se convierte en la posibilidad de ser libres, y en esa libertad, en esa nada, es donde nuestra mente hace que nuestros sentidos perciban y sientan lo que ellos desean, sin categorías de bueno o malo universales, tan solo acontecimientos que acontecen a este cuerpo y le preguntan a dónde quieren ir con ellos.

Es de esta manera como la vida cobra más valor, ya que el valor es lo que colocamos nosotros, los puntos o las comas que decidimos colocar en esta gran novela llamada vida, son la decisiones que generan bifurcaciones o solo nos dejan en un camino desalmado de lo que el mundo nos dice que debemos ser.

En conclusión, para enfrentarnos a este mundo, a este país, primero debemos entender sus colores, para así y sólo así, comenzar a mancharlo con los nuestros. De ser esto posible, los discursos políticos caerán por su propio peso, pues ya no habrá ideales que seguir, sino realidades que alcanzar desde lo que tenemos, los paraísos litúrgicos se incendiarán y darán calor a aquellos que lo necesiten, el orgullo y el ego, será un acto hilarante, y la empatía y el amor serán un acto de respeto y valentía.

Una vez regulados los valores de la vida, la realidad aparecerá como el gran Jabberwock, para descomponer cualquier tipo de sentido, obligando así al sujeto a construir paso a paso, de forma real aquello que desea ver con sus ojos, pero, con la claridad, que talvez no pueda alcanzarlo, pero sí sentar las bases de lo que él reconoció en sí mismo como la libertad.

 

 

 

 

 

 La mafia que controla el establecimiento

 

 

Por: Zahur Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com

 

La gran mayoría de los ciudadanos se acostumbraron a vivir bajo la dominación de una casta que decide sobre los intereses del resto de los ciudadanos. Siempre fue así y se ha considerado como una cosa normal en el diario vivir.

Hemos evolucionado intelectualmente y físicamente, ya no somos primates que carecemos de la capacidad de raciocinio kantiano y mucho menos ahora de la razonabilidad que planteó filosóficamente.

El poder que ejercen ciertos individuos sobre los demás seres no nace de un derecho divino sino de una actuación humana montada en una creencia religiosa para poder manipular a quienes carecen de la habilidad de razonar y rechazar las pretensiones de quien se cree con los derechos sobre los demás.

La palabra mafia nace en los albores del siglo 20 en Sicilia Italia en medio de una guerra entre Estados y luego se transforma en una organización privada de interés económico paralela al poder del gobierno. Este concepto ha perdurado hasta nuestros días porque es una simbiosis que es difícil eliminar por los miles de intereses individuales que están en juego económico en ambas partes.

Hemos evolucionado biológicamente y somos más fuertes y resistentes a las epidemias y a los ataques que entre ambos bandos se propinan. Pero en el campo intelectual carecemos de decisiones ágiles que nos permitan contrarrestar el manoseo que a diario nos hacen quienes elegirnos y nos arrebatan bajo coerción nuestros derechos y plusvalía que todos tenemos de nuestro trabajo.

Quienes manejan el establecimiento a nuestro nombre es una organización interna, estilo magia, para poder quitarnos toda nuestra productividad para que ellos puedan vivir a expensas de nuestro trabajo.

Nadie se da por enterado de lo que está sucediendo, calla la gran mayoría y los que tienen el poder de rebelarse se sienten intimidados por el poder de coerción que ejercen quienes legislan y administran la cosa pública

La sociedad tiene el poder porque ella es el gobierno, el establecimiento, y quien vota y el que al final decide cual es el verdadero camino a seguir. Pero el temor como sucede cuando la mafia entre a cobrar por protección, todos pagan para no ser heridos, encarcelados o multados por los cobradores del erario.

Si se continúa bajo este terror y la gente no asume su responsabilidad, es como si el rebaño de ovejas fueran cuidadas por lobos

 

 

 

feroces que no dejan escapar ningún nacimiento del que no puedan sacar provecho.

 

LA CRUELDAD SE IMPONE
Crónica 1078


Gustavo Alvarez Gardeazábal
Audio:

https://youtu.be/LfQudZkpXZ0


El mundo, aquí y allá, está acelerando hacia la estupidez. Por toda parte se ven ejemplos del uso desmedido de la crueldad.

En Caucasia dos de los ejércitos de traquetos que se han ido tomando a Colombia, los de Clan y los Carrapos, prefieren enfrentarse a muerte sembrando la crueldad y dejando a un lado la posibilidad del diálogo que brindan el ser coincidentes en la insurgencia y el negocio de la droga.

En Europa, donde parecen haber olvidado la crueldad a que fueron sometidos cuando las primeras y segundas guerras mundiales del siglo XX, han resuelto ahora, de miedo a que el emperador Trump no les apoye más militarmente, armarse hasta los dientes dizque para defenderse por medio de la crueldad de la guerra del presunto ataque enemigo.

En Medellín, la ciudad que gobierna el moralista Fico, mataron dentro de su casa familiar al personero de Entrerios que había llegado esa tarde de un congreso de personeros en Santa Marta.

La crueldad fue máxima y la sevicia absoluta: le pegaron 55 puñaladas con los cuchillos de la cocina.

En Yemen, país azotado por la guerra desde hace años, y desde donde atacan con cauchera a los buques que navegan en el Golfo Pérsico, los Estados Unidos bombardean cruelmente un barrio residencial matando miserablemente a más de 50 personas, incluyendo mujeres y niños, dizque sospechosas de ser funcionarios del régimen haití.

En la masacrada Gaza, luego de una semana de Israel tenerlos cruelmente sin luz eléctrica, para dizque presionarlos a devolver rehenes, también cruelmente secuestrados, esta madrugada se reiniciaron las hostilidades y amanecimos otras vez con centenares de muertos.

En la convulsa zona de El Plateado, cuenta Salud Hernández en la revista Semana, los traquetos de la Patiño usando la crueldad de las bombas estallaron par de ellas para volar por los aires un camión con soldados arrumados estúpidamente en el volco del vehículo.

Es la crueldad aquí y allá. Y nos estamos acostumbrando a ella.

El Porce, marzo 19 del 2025

 

 

Director
Zahur Klemath Zapata

Gerente
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Gerente Operativo
Alba Lucia Arenas V.


Editor

Felipe Castro

 

   

Diagramación
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Soporte Tecnológico
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Nadeem Khan

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Colaboradores

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Gustavo Álvarez Gardeazábal

Rubén Darío Varela Hurtado

 

 
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