Fundado el 9 julio de 1948 -

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur Klemath Zapata - 1981 –

 

 

 

Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

 
 

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EDITORIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.450-1030

Fecha: Domingo 30-03-2025

 

EDITORIAL

 

¿Quién ha capturado nuestra verdad?


¿Qué significa la verdad? Desde hace años la verdad ha perdido su valor, contradictorio resulta a nuestro parecer, cuando la razón de que la verdad haya perdido valor, es porque se descubrió que el la gran mayoría de los casos la verdad resulta ser circunstancial, o netamente una condición subjetiva. Sin embargo, que se le haya descubierto este factor humano, ese factor variable a la verdad ¿no la vuelve más sana? por supuesto es un tanto caprichosa esto que llamamos verdad, pero, algo como la verdad no debió ser caprichosa desde un principio, siempre esquivando a aquellos que intentan dominarla, controlarla, volviéndola inerte y lineal. Pero, la mismísima parte de la verdad que la vuelve totalmente maravillosa y real, su parte humana es quien se encarga de ocultarla, engañándole para así mostrar todo menos lo que es realidad.

De entre todos estos engaños nos hemos agrupado en unos cuantos que hemos comenzado a confundir como la verdad, tanta confusión ha generado estas nuevas verdades que el ser humano ha olvidado por completo que la verdad no le pertenece a ninguno de quien afirma poseerla.

Es así como los conceptos de bien o mal, gusto y disgusto, bello o feo, se han aferrado al ser humano desde un punto uniforme, siempre del mismo tinte nunca, desde la pluralidad que se manifiesta la misma realidad humana. Sin embargo, estos conceptos no sólo afectan la percepción, sino también nuestras decisiones, nuestras formas de actuar y elegir… Por consecuencia debemos comenzar a preguntar ¿desde qué perspectiva hemos estado eligiendo el futuro de nuestro país? ¿A quién le pertenece la verdad que estamos siguiendo? ¿ esta verdad recoge la pluralidad que tiene que tener una cosa como la verdad de un país? o ¿la verdad que buscamos ha sido capturada por otras fuerzas, y torturada hasta el punto de quedar irreconocible para cualquiera? por ende, deberíamos preguntarnos, de ser cierta esta captura de la verdad ¿como deberíamos liberar a la verdad para que muestre su más hermosa forma, la forma en que representa la pluralidad de la realidad.

 

 

 

 

 

 

La mafia que controla el establecimiento

Por: Zahur Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com

 

La gran mayoría de los ciudadanos se acostumbraron a vivir bajo la dominación de una casta que decide sobre los intereses del resto de los ciudadanos. Siempre fue así y se ha considerado como una cosa normal en el diario vivir.

Hemos evolucionado intelectualmente y físicamente, ya no somos primates que carecemos de la capacidad de raciocinio kantiano y mucho menos ahora de la razonabilidad que planteó filosóficamente.

El poder que ejercen ciertos individuos sobre los demás seres no nace de un derecho divino sino de una actuación humana montada en una creencia religiosa para poder manipular a quienes carecen de la habilidad de razonar y rechazar las pretensiones de quien se cree con los derechos sobre los demás.

La palabra mafia nace en los albores del siglo 20 en Sicilia Italia en medio de una guerra entre Estados y luego se transforma en una organización privada de interés económico paralela al poder del gobierno. Este concepto ha perdurado hasta nuestros días porque es una simbiosis que es difícil eliminar por los miles de intereses individuales que están en juego económico en ambas partes.

Hemos evolucionado biológicamente y somos más fuertes y resistentes a las epidemias y a los ataques que entre ambos bandos se propinan. Pero en el campo intelectual carecemos de decisiones ágiles que nos permitan contrarrestar el manoseo que a diario nos hacen quienes elegirnos y nos arrebatan bajo coerción nuestros derechos y plusvalía que todos tenemos de nuestro trabajo.

Quienes manejan el establecimiento a nuestro nombre es una organización interna, estilo magia, para poder quitarnos toda nuestra productividad para que ellos puedan vivir a expensas de nuestro trabajo.

Nadie se da por enterado de lo que está sucediendo, calla la gran mayoría y los que tienen el poder de rebelarse se sienten intimidados por el poder de coerción que ejercen quienes legislan y administran la cosa pública

La sociedad tiene el poder porque ella es el gobierno, el establecimiento, y quien vota y el que al final decide cual es el verdadero camino a seguir. Pero el temor como sucede cuando la mafia entre a cobrar por protección, todos pagan para no ser heridos, encarcelados o multados por los cobradores del erario.

 

 

 

Si se continúa bajo este terror y la gente no asume su responsabilidad, es como si el rebaño de ovejas fueran cuidadas por lobos feroces que no dejan escapar ningún nacimiento del que no puedan sacar provecho.

 

 QUÉ LEE GARDEAZÁBAL
 


Por: Gustavo Álvarez Gardeazabal

Mercenarios
De Luis Carlos Vélez
Editado por Planeta

Audio: https://youtu.be/N-gDTUdXTs4


La crónica no ha sido un género muy usado en Colombia. Este libro del defenestrado Luis Carlos Vélez consigue montar una crónica cercana a la credibilidad sobre el grupo de exmilitares colombianos contratados para hacer un trabajito en Haití donde, al fin de cuentas, resulta muerto el presidente en aquél país caribeño.

Y digo que cercana a la credibilidad porque para que una crónica resulte certera en la narración del episodio se requiere que quien la escribe guarde desde el primer momento la objetividad, y por tanto, escriba con imparcialidad y sin mostrar tendencia alguna. Se busca con ello no solo darle verosimilitud al relato sino encontrarle al lector un camino para que participe en la selección de lo que la crónica pretende a la larga que se establezca como historia real.

En este libro el detalle es minucioso. El punto de vista es casi el del camarógrafo que va a buscar los orígenes de los actores principales y, en ese plan, revisa el historial individual de cada uno para que el lector entienda que los mercenarios colombianos no eran tal, porque no les pagaron por adelantado ni les dijeron, a por lo menos una gran parte de ellos, que la misión era matar al presidente de Haití y que más bien los muy berraquitos exmilitares cayeron en una trampa, bien urdida desde Miami por la empresa CTU Segurity LLC, que fue la que los contrató para hacerlos aparecer como los responsables de un asesinato que gringos y haitianos tenían planeado de antemano endilgárselos a los colombianos.

Obtenido el presunto convencimiento del lector, quien hasta satisfecho debe sentirse por lo bien contada de la historia, el libro se abstiene de redondear en el capítulo final y evita ponernos al día en detalle de lo que ha ido pasando con los actores. Mas bien hasta menosprecia las pruebas y el fallo contra ellos que emitieron a las carreras los jueces de Miami y, lo que si desilusiona, no inculpa ni sospecha de la mujer del asesinado, a quien el paso de los días y de las investigaciones del tribunal de la Florida parecen cada día imputar mas y más como cerebro de la conspiración.

Mercenarios es un libro que se lee con ganas y que como está tan bien escrito se hace hasta perdonar en sus errores como crónica de un acontecimiento.

El Porce, marzo 30 del 2025

 

Director
Zahur Klemath Zapata

Gerente
Laurie Agront

Gerente Operativo
Alba Lucia Arenas V.


Editor

Felipe Castro

 

   

Diagramación
María  Molina

 

Soporte Tecnológico
Aurooj Ali Khan

Nadeem Khan

Jawaad Malik

 

Colaboradores

Jotamario Arbeláez
Gustavo Álvarez Gardeazábal

Rubén Darío Varela Hurtado

 

 
Edgar Cabezas

Gongpa Rabsel Rinpoché

Guillermo Navarrete Hernández
Iván Pulido

Teresa Pardo

Agustin Perozo

Otoniel Parra Arias
CONTACTO
Tel. (57) 606-347 7079
Calle 21 #4-21  Pereira, Colombia
Correo
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