Vuelve la
guerra a Ucrania

Severa y mortífera fue la reacción rusa al bombardeo ucraniano que destruyó
parcialmente el sábado el puente que conecta a su anexada península de Crimea
con su territorio continental, generando una fuerte condena de la comunidad
internacional que, a más de posibles nuevas sanciones, no irá más allá.
Varias ciudades ucranianas, entre ellas Kiev -la capital- amanecieron bajo una
“lluvia” de bombardeos simultáneos, en la mayor escalada que se haya registrado
en la guerra, iniciada el 24 de febrero pasado. En total 75 misiles fueron
disparados por las tropas rusas explosiva ofensiva que incluyó el uso de drones
iraníes lanzados desde Bielorrusia.
Tras semanas de informar el presidente ucraniano Volodimir Zelenski de la
reconquista territorial y de certeros golpes a las fuerzas invasoras, así como
de lograr que sus aliados occidentales incrementaran la ayuda bélica, con
misiles de alta precisión, el Kremlin hizo ayer una nueva, pero sobre todo
letal, demostración de fuerza, amenazando con repetirla en caso de que “Ucrania
continúe con sus actos de terrorismo”, según palabras del presidente Vladimir
Putin.

Muerte, destrucción, pánico e indignación dejó la dura respuesta rusa, que se
convirtió en el tema central de la reunión de la Asamblea General de Naciones
Unidas (ONU) que estaba convocada para debatir una condena a la reciente anexión
de cuatro regiones ucranianas por parte de Moscú.

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Los que el presidente Putin calificó como “ataques masivos” son no sólo los más
cruentos desde que inició su “operación especial militar” en el país vecino sino
también los más desafiantes y podrían convertirse en un punto de inflexión en
esta guerra sin fin, a la que podría entrar directamente Bielorrusia. Aquí lo
que pasó y lo que podría ocurrir.
1. Cruenta retaliación. Un día después de que varios bombardeos destruyeran
parcialmente el puente Kerch, en Crimea, clave para el envío de suministros a
sus tropas en Ucrania, Rusia lanzó “un ataque masivo con armas de alta precisión
y largo alcance" contra diversos puntos de Ucrania con los que inutilizó
“instalaciones de energía, mandos militares y centros de comunicaciones”, según
dijo su Ministerio de Defensa. Un balance parcial de la policía ucraniana cifró
en 11 los fallecidos y 90 los heridos, casi todos ellos civiles. En mensaje a la
nación, el presidente Zelenski dijo que la mañana había sido "difícil" y explicó
que el objetivo de las fuerzas rusas era el sistema energético y los civiles.
Las bombas rusas cayeron sobre Kiev, Dnipró, Zaporiyia y Leópolis, centro y
oeste de la nación invadid, dañando una docena de estructuras importantes en
ocho regiones y en la capital.

Argumentos y amenazas. Tras el lunes ‘negro’ Putin presidió un Consejo de
Seguridad en el que justificó el ‘ataque masivo’, aseguró haber logrado los
objetivos y advirtió que “si Ucrania continúan los intentos de llevar a cabo
ataques terroristas contra nuestro territorio, las respuestas de Rusia serán
duras y de una escala que corresponderá al nivel de las amenazas contra la
Federación Rusa. Nadie debe tener dudas sobre eso".
Así mismo, tildó de "terrorismo nuclear" los ataques de las fuerzas ucranianas
contra la central nuclear de Zaporiyia y denunció que los servicios especiales
ucranianos "han llevado a cabo tres ataques contra la central nuclear de Kursk,
en Rusia", al igual que a instalaciones eléctricas y la infraestructura
gasística en el país, incluido un intento de socavar una de las secciones del
Turkish Stream".
El portavoz del Ministerio de Defensa ucraniano, Igor Konashenkov, informó que
además de alcanzar los objetivos de los bombardeos de este lunes, lograron con
“fuego concentrado de cohetes y artillería” que el ‘enemigo’ estableciera pasos
sobre el río Zerebets, en la región de Lugansk. |
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Drones iraníes. Irán entregó a Rusia a mediados de este año centenares de drones,
según la Casa Blanca, y fue con parte de ellos con los que se realizaron los
mortíferos bombardeos del lunes a Ucrania, lo que según analistas evidencian dos
cosas: la creciente participación de Teherán en este sector y ciertas
deficiencias de la industria rusa de drones. Los Mohajer-6 "son la respuesta
rusa a los TB-2 de Ucrania", el famosísimo dron armado Amal (altura media,
alcance largo) suministrado por Turquía y que también fue usado por Azerbaiyán
en su guerra contra Armenia en 2020, explicó Jean-Christophe Noel, investigador
del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, al tiempo que destacó que,
como todos los drones armados o municiones de acecho, son muy eficaces cuando el
adversario no dispone de medios para protegerse o responder. Éstos son un arma
nueva en el escenario de la guerra que jalonan otra industria, los sistemas de
defensa antidrones.

Bielorrusia denuncia. El presidente Alexander Lukashenko acusó a Lituania,
Polonia y Ucrania de preparar ataques "terroristas" y un "levantamiento militar"
en Bielorrusia, tras haber anunciado un despliegue militar con Rusia en la
frontera occidental, al ver “gravemente amenazada su seguridad”. "El
entrenamiento en Polonia, Lituania y Ucrania de combatientes, incluyendo
radicales bielorrusos, para cometer sabotajes, actos terroristas y un
levantamiento militar en el país, se ha vuelto una amenaza directa", dijo
Lukashenko en una reunión con responsables militares. Los tres países comparten
una frontera con Bielorrusia. Lituania y Polonia son miembros de la Unión
Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).
Lukashenko también acusó a Estados Unidos y la Unión Europea de albergar a
"fugitivos" de Bielorrusia para convertirlos en una "fuerza política".
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