¡COMIENDO DE SU PROPIO COCINAO!

Por: Álvaro Ramírez González
alragonz@yahoo.es
Los
paros y bloqueos en La Apartada Córdoba y la Lizama Santander, son
él abrebocas de un gran desorden y una gran agitación, que va a
sacudir al Gobierno Petro, pero a la vez, va a hacer grandes daños a
la economía colombiana.
Cerrar por 3 días las dos vías más importantes del norte del país, y
críticas para el comercio exterior colombiano, fue algo muy grave.
Gravísimo.
Los bloqueos los patentó Gustavo Petro en el paro y bloqueo que le
hizo a la Vía Panamericana en el tramo Cali- Popayán, a los pocos
días de llegar Iván Duque al Palacio de Nariño.
Fue un evento muy traumático para el sur del país, que no había
manejado antes esas situaciones.
Poner al lado de la vía a más de 10.000 indígenas por 30 días ,
pagados, costó una millonada ($ 15 mil millones ) que nadie distinto
a los narcos del Cauca pudo pagar.
El paro de abril del 2021, fue toda una devastadora empresa
terrorista.
Bloquear, partir el país, aislar a muchas regiones, ciudades y
pueblos y además desabastecer con 2400 puntos de bloqueo a todo el
país de combustible y alimentos.
Unas conversaciones inútiles, y un paro de 60 días, que llevaría el
país a la inviabilidad, pretendían, forzar la caída del Presidente
Iván Duque:
Los entendidos habían de que todo ese colosal operativo costó al
menos US $ 150 millones ($ 700.000 millones de pesos colombianos).
Solo el narcotráfico pudo financiar esa descomunal suma.
El daño económico fue brutal; dicen los entendidos que perdimos 1%
del PIB, y 350.000 empleos.
¡En apenas 2 meses!
Hoy gobierna Petro, lleva algo menos de un semestre, y se está
empezando a “Comer su propio cocinao”
Víctima de un invento que El mismo patentó y le vendió al país: los
bloqueos
El ambiente no puede ser más propicio para una avalancha de paros y
bloqueos a lo largo y ancho del país.
Un gobierno dando tumbos, sin fuerza pública, intentado cambiar
todo, sin ideas claras de cómo hacerlo, es una presa muy fácil de
esta descomposición social.
Además, fue el mismo Petro, quien disparó la inflación.
Nadie más.
Las duras alzas mensuales a los combustibles, y un populista 16% de
incremento al salario mínimo, han disparado un proceso inflacionario
que se volvió alocado e inatajable.
Un equipo de ministros llenos de ideología, pero carentes de
formación y capacidad técnica y gerencial, para desempeñar bien sus
cargos, los tiene hoy arrinconados por los problemas y sometidos a
las burlas de la prensa.
El accidente geológico de Rosas Cauca, partió el país en dos y con
la falta de respuesta gubernamental, funciona como un gran bloqueo.
Vendrán cientos, miles de bloqueos.
Hoy los
vehículos de transporte público
que se
mueven por aplicación (Uber, Indriver) bloquearon con miles de
vehículos, el
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sur de Bogotá, creando un caos de movilidad Hoy los
vehículos de transporte público que se mueven por aplicación (Uber,
Indriver) bloquearon con miles de vehículos, el sur de Bogotá,
creando un caos de movilidad descomunal.
Los grandes problemas de salud, educación, pensiones, hidrocarburos,
minería, vías y orden público, serán los motivos de miles de
bloqueos que se nos vienen encima.
La coca, la cocaína, la amapola y la marihuana, siguen allí, con
mucha más fuerza que antes, sin que el gobierno los persiga.
Estos nuevos grupos narcoterroristas, serán protagonistas de primera
línea, en este desorden.
Y financiadores de paros y bloqueos. Ya aprendieron a hacerlo.
La Paz total es un fiasco y hasta hoy no ha traído más que muertos.
Vengan de donde vengan, esos bloqueos son ilegales, pero el gobierno
perdió la fuerza para combatirlos.
No hay municipio, ni vereda, ni barrio, que no esté considerando un
bloqueo de una vía, para reclamar derechos y obras civiles.
Está anunciado un gran paro nacional indefinido contra Petro para el
día 14 de febrero.
A Petro, entonces, le está tocando hoy, y le va a tocar todos sus 4
años, comer de su propio cocinao.
¡Bloqueos!
‘Mi país del tinto’ N-20

Por: Rubén Darío Varela
"Doña Adriana, ‘La gorda de las arepas de maíz’, más colombiana que
la ´arepa misma’"
Con su sombrero blanco de tela adornado de ceniza, un delantal ancho
con bolsillos grandes para recoger el dinero; así son las
principales ‘fachas’ en las que se ve a doña Adriana, la ´Gorda de
las arepas’ como es conocida en la carrera 18 con primera en la
ciudad de Pereira.
Doña Adriana, ‘La gorda de las arepas de maíz’, con su habitual
‘tumbado’ de morena, robusta, imponente, pero medio agraciada ya es
conocida por muchos años en este sector de Pereira, conocida por don
José, el carretillero, Arturo, el dueño de la ´revueltería’ y por
don Francisco, el zapatero que diariamente madruga por las arepas.
En ‘Mi país del tinto’ abundan las doñas Adriana, las calles de mi
Colombia están repletas de ‘viejas gordas’, algunas mal encaradas
pero hermosas y medio agraciadas que así sea trasnochadas se
levantan a las 3 o 4 de la mañana para preparar el maíz, alistar el
carbón y empezar su jornada ardua de trabajo aún sin salir el sol.
Ellas con su tesón sigue haciendo de ‘Mi país del tinto’, la nación
de la arepa de maíz, el lugar acogedor en los que en cada dos o tres
cuadras se alcanza a ver los fogones de arepas y detrás a valientes
colombianas, generalmente vestidas de blanco, en pie de lucha para
iniciar otra batalla matutina.
En ‘Mi país del tinto’ a ellas no se les ve solas, se les ve
acompañadas de su parrilla, china, bultos de carbón, empanadas,
papas guisadas, masa blanca y amarilla y cocas de varios colores
para asar las arepas.
De lejos en las primeras horas de la mañana, se alcanza a percibir
aquellas mujeres rodeadas de hombres en pantaloneta y esperando su
turno, niñas empijamadas y medio despelucadas a veces sosteniendo la
cuerda de un perro, pero casi siempre a estas colombianas de ‘Mi
país del tinto se les ve acompañadas de un compañero casi siempre
negro e inseparable, no necesariamente un chocoano, sino mejor un
termo de tinto.
Ellas aún con masa en sus manos, ceniza de maíz en sus mejillas y
sudor en su frente
por el esfuerzo de prender
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el fuego del carbón, están siempre dispuestas a estirar uno de sus
brazos a un costado del fogón para presionar y obtener la bebida que
nos hizo famosos a los colombianos, ‘el tinto’ para vaciarlo
en uno de los vasos plásticos y con gran agilidad pasárselo a un taxista
de tantos que paran en puestos de arepas para comprar tinto y a
veces arepa con chorizo y hacer de Colombia el ‘País del tinto’.
CHARLAS CON UN MAESTRO SAMMASATI

Por: Gongpa Rabsel Rinpoché
Lama Sammasati para Latinoamérica
Verso 167 del Dhammapada
El Dhammapada es una de las obras más importantes del budismo y contiene versos
que ofrecen enseñanzas y consejos sobre cómo vivir una vida virtuosa y alcanzar
la iluminación. La palabra "Dhammapada" proviene de la raíz pali "dhamma", que
significa "ley moral" o "enseñanza correcta", y "pada", que significa "sendero"
o "camino". Juntas, estas palabras sugieren que el Dhammapada es un camino o
sendero hacia la verdad y la sabiduría.
El Dhammapada es una colección de versos que se dice que fueron dichos por el
Buda durante su vida. Estos versos cubren una amplia variedad de temas, desde la
virtud y la moralidad hasta la meditación y la sabiduría. Aunque el Dhammapada
es un libro sagrado en el budismo, es accesible y fácil de entender para todos,
independientemente de su nivel de conocimiento o experiencia religiosa.
En el verso 167 del Dhammapada, Buda dice que uno "no debería seguir la cosa
baja. No debería vivir con negligencia. No debería sostener creencia falsa. No
debería ser uno que prolonga el mundo." Este verso hace un llamado a vivir una
vida virtuosa y evitar acciones que sean perjudiciales o negativas. Al seguir la
cosa baja, uno puede caer en la ignorancia y la negligencia, lo que puede llevar
a acciones dañinas y una vida infeliz. Al contrario, el verso anima a vivir una
vida consciente y virtuosa, en la que uno evita acciones negativas y adopta una
perspectiva sabia y positiva del mundo.
Para Buda, este verso era importante porque refleja su enseñanza central de que
la acción y el pensamiento tienen consecuencias importantes en la vida de uno.
Él enseñó que las acciones negativas pueden causar sufrimiento y que las
acciones positivas pueden ayudar a alcanzar la felicidad y la iluminación. Por
lo tanto, era importante para él que las personas evitaran las acciones
negativas y adoptaran una vida virtuosa y consciente.
Este verso también es importante para nosotros porque nos recuerda la
importancia de vivir una vida consciente y virtuosa. A través de nuestras
acciones y pensamientos, podemos influir en el mundo que nos rodea y en nuestro
propio destino. Al seguir la cosa baja, podemos caer en la negligencia y la
ignorancia, lo que puede llevar a consecuencias negativas en nuestra vida y en
la vida de los demás. Por el contrario, al adoptar una vida virtuosa, podemos
cultivar la sabiduría, la compasión y la felicidad, lo que puede tener un
impacto positivo en el mundo y en las personas a nuestro alrededor.
Para aplicar esta enseñanza en nuestra vida diaria, podemos comenzar por
reflexionar sobre nuestras acciones y pensamientos. Podemos preguntarnos si
estamos siguiendo la cosa baja y si estamos viviendo con negligencia. También
podemos cuestionar nuestras creencias y evaluarlas para asegurarnos de que sean
verdaderas y útiles. Finalmente, podemos trabajar para cultivar virtudes como la
compasión, la paciencia y la sabiduría, y aplicarlas en nuestra vida diaria.
En resumen, el verso 167 del Dhammapada nos recuerda la importancia de vivir una
vida virtuosa y consciente. Al seguir este consejo, podemos influir
positivamente en el mundo y en nuestra propia vida, y trabajar hacia la
felicidad y la iluminación. |