Fundado el 9 julio de 1948 -

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur Klemath Zapata - 1981 –

 

 

 

Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

 
 

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EDITORIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.353-973

Fecha: Jueves 28-11-2024

 

EDITORIAL

 

La bonita voluntad

 

La buena voluntad es en sí la virtud de la contemporaneidad. Todas nuestras acciones caen bajo el rigor de la confianza, en unos casos, podemos decidir confiar o no, en otras ocasiones la decisión se ve constreñida por las pocas posibilidades, es decir, se nos ofrecen posibilidades determinadas de las cuales debemos confiar, en otras palabras, se nos obliga a confiar en las posibilidades que nos dan ¿Es esto confianza o solo conformismo?

 

Nos es necesario conformarnos con lo que hay, se nos vende la idea de que no podemos hacer mucho más, sin embargo, Husserl, el principal exponente de la fenomenología expresaba en uno de sus muchos tratados “aún bajo el filo del verdugo existe una tercera elección” en efecto, la confianza es un acto auténtico y propio de cada sujeto que piensa, por consecuencia, existirán casos en los que no podrá confiar en ninguna de las posibilidades que se les da. No obstante, en muchas ocasiones la tercera posibilidad; aquella que entrega autenticidad y con ello libertad, se transforma en un fenómeno quimérico que pocos eligieran.

La tercera posibilidad supera el bien y el mal, la izquierda o la derecha, la vida o la muerte, la tercera posibilidad es el sujeto en su propia singularidad que quiere expresarse en su propio mundo. Pero, al ser un acto auténtico siempre será malentendido, tomado de mala manera, castigado por el bondadoso sentido común. Más, no es acaso el lenguaje la base de los malentendidos y el sentido común un sentido inefable, entonces ´porque temer a ser acusado de no poseerlo.

¿Cómo podríamos confiar en algo que no se muestra nunca como es, siempre referenciando al porque sí, enfocándose en la exigencia de una confianza que nunca fue ganada, siempre ha sido donada por la historia? ¿Por qué no abolir la buena voluntad y el sentido común? ¿Por qué no desconfiar incluso de nuestra sombra? después de todo la luz que guía nuestros pensamientos, formando sombras nunca se ha mostrado de una manera total ¿cómo suponer de antemano que sólo existe un sentido y no otro? ¿Porque no atrevernos a recorrer siempre la tercera elección aquello que se nos es imposible representar, dejándonos sólo en el presente, exigiendo que nos movamos constantemente, exigiéndonos esforzarnos en cada movimiento, cada pensamiento tendrá que ser agudo, nunca dejándose caer en una confianza que no hemos concebido? Alejarse de la obligación y acercarse a la decisión nos llevará a dejar de existir en la frustración, en la constante caída de ídolos que no pudieron hacerle frente a nuestra confianza.

Cuando el sujeto elige y no sólo se conforma, el mundo se comienza a mover a su ritmo, las formas comienzan a obtener profundidad y la profundidad comienza a dar respuestas y, estas respuestas comenzarán a dar movimientos hacia las profundidades más recónditas del hombre.

En conclusión, abandonar la creencia en la buena voluntad nos obligará a movernos, y el movimiento dará libertad y la libertad siempre se expresará de forma particular, siempre cambiante e imposible de delimitar, por lo tanto, podrá tener una relación un poco más estrecha con el mundo

 

 

Los desgobiernos, los que presumen gobernar y el pueblo

Zahur K. Zapata
zapatazahurk@gmail.com


Estamos en una era muy interesante por lo que los seres humanos estamos viviendo. Hemos alcanzado un grado de evolución muy particular tecnológicamente en los últimos 150 años. Pero parece que la tecnología ha ido más allá de lo que el ser humano estaba preparado.

Hay tres civilizaciones conviviendo en un pequeño planeta que llamamos tierra. Los de occidente, descendiente de la Mesopotamia, Los Chinos y los del Medio Oriente que es una mezcla de muchas etnias pero que no tienen nada que ver con los otros dos.

Todos estamos usando las mismas tecnologías, pero no dentro de las mismas civilizaciones, Cada cual la usa como herramientas de trabajo, desarrollo social y como instrumentos de guerra.

Lo llamativo es que quienes manejan estas herramientas son personas que viven en su mundo de algoritmos y desconocen a la humanidad en su quehacer diario. El ser humano aún sigue viviendo en las cavernas y no tiene claro si está ahí o está saliendo de ese oscurantismo intelectual.

Los individuos se sienten inteligentes y cultos y que lo saben todo. Pero a la hora de tomar decisiones son inteligentes al igual que son todas las cosas que habitan el universo. Por ejemplo: una piedra, una madera o cualquier objeto que exista tiene la inteligencia que nosotros tenemos en nuestra forma humana y estas en su forma de lo que es o existe. Si no hubiera memoria, inteligencia y raciocinio no existiría el universo.

Pero cuando nos apreciamos como lo que somos, nos creemos lo máximo del universo y creamos dioses para sentirnos inferiores a nuestra imagen de lo que somos, es aquí donde perdemos la realidad de lo que está pasando. Ya somos esbirros de los que presumen ser los gobernantes de la humanidad y nos dejamos arrastrar hasta el abismo sin hacer la menor repulsa para evitar morir en el despeñadero.

¿Entonces para qué tanta tecnología en manos de sicarios y gente inocente?

Somos tres civilizaciones que están confundidas y manipuladas por personajes que son transitorios como tantos que han pasado en esta historia de la humanidad, porque desconocemos qué fue lo que pasó con las otras que existieron hace 200, 400 y 600 millones de años antes que aparecieras que ya conocemos y que ya se están extinguiendo.

Quizás los sabios que dicen que controlan el mundo sepan dónde está la puerta que comunica con el presente y el pasado, Porque hasta el momento solo veo, escucho y pienso que todo es una fantasía como las mil y una noche o la biblia.

 

 

LAS REPUBLIQUETAS DE LOS TRAQUETOS
Crónica #1014

Por:
Gustavo Alvarez Gardeazábal

Audio: https://youtu.be/X4D2_cXEGnM


La República de Colombia, tal como la concibieron Bolívar y Santander, avanza hacia su disolución. El Estado concebido dentro de la Constitución Nacional está siendo reemplazado por las Republiquetas de los Traquetos.

Lo que está sucediendo desde hace tres semanas en Guajira, Cesar, Magdalena, Sucre, Atlántico y Bolívar en donde el Ejército de los Traquetos que controla casi todas las llanuras costeñas ha dado la orden de que se cierren un poco más de 3.000 oficinas de Supergiros, tiene colapsada la economía pueblerina de esos territorios.

Quizás en Bogotá y en la Comandancia del Ejército y en la Dirección Nacional de la Policía tan inusual fenómeno no lo hayan percibido porque la izquierda nuestra dejó de ser sindicalista y defensora de los más necesitados y se tornó en garosa del presupuesto nacional y no deja que las fuerzas armadas cumplan su misión.

No se sabe en verdad qué pasa, pero el hecho está allí, consumado ante los ojos de esos millones de habitantes que han visto como el gobernante del Estado no les garantiza poder realizar transacciones como giros, pago de facturas y cobro de subsidios.

Los que mandan en estos territorios son los Traquetos y ellos dieron la orden porque reemplazaron al Estado.

En un 75 % de estos municipios no hay oficinas bancarias y sus comerciantes se han visto impedidos de hacer pagos a sus proveedores y como tal se están quedando sin mercancías en sus almacenes.

Muchas familias tampoco recibirán a fin de mes los subsidios que gira el Estado. Y los Traquetos, por supuesto, no asumen tal responsabilidad.

Ellos solo prohíben y asesinan al que no obedezca. Estamos en presencia del avance veloz de las Republiquetas de los Traquetos y como no se han dado cuenta ni en la Casa de Nariño, donde todo se escucha con Pegasus o sin él, la ola va creciendo y la traquetería, que era un fenómeno cultural, se está volviendo una realidad política.

El Porce, noviembre 28 del 2024

 

Director
Zahur Klemath Zapata

Gerente
Laurie Agront

Gerente Operativo
Alba Lucia Arenas V.


Editor

Felipe Castro

 

   

Diagramación
María  Molina

 

Soporte Tecnológico
Aurooj Ali Khan

Nadeem Khan

Jawaad Malik

 

Colaboradores

Jotamario Arbeláez
Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

 
Edgar Cabezas

Gongpa Rabsel Rinpoché

Guillermo Navarrete Hernández
Iván Pulido

Teresa Pardo

Agustin Perozo
CONTACTO
Tel. (57) 606-347 7079
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