Muerte de alias Modesto, líder del ELN, en
operativo militar en Buenaventura

En un exitoso operativo conjunto
realizado por tropas del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la
Policía Nacional, se confirmó la muerte de Miguel Mulato Collazos, conocido como
alias Modesto o Alirio, quien lideraba el Frente Luis Carlos Cárdenas del
Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del suroccidente colombiano.
El hecho ocurrió en zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca, cuando alias
Modesto intentaba eludir la ofensiva de las Fuerzas Militares en los
departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Chocó.
El operativo, que tuvo lugar en una de las zonas más afectadas por la violencia
y el narcotráfico en Colombia, permitió neutralizar a uno de los principales
cabecillas del ELN, quien, según las autoridades, había sido designado para
coordinar las estructuras mixtas del Frente de Guerra Occidental y Suroccidental.
Estos frentes han sido responsables de diversas actividades criminales, como
extorsiones, reclutamiento forzado de menores, homicidios y narcotráfico,
particularmente en el área del Pacífico colombiano.
Alias Modesto también estaba vinculado a planes de expansión y consolidación del
control territorial en varios departamentos estratégicos para el ELN. Su
propósito era retomar el dominio de corredores que facilitaran la movilización
de drogas hacia Centro y Norteamérica, además de fortalecer las economías
ilícitas en la región, las cuales, según las autoridades, alcanzan los 12.000
millones de pesos mensuales provenientes del narcotráfico y la minería ilegal.
Durante los enfrentamientos, los demás integrantes de su grupo lograron huir,
dejando el cadáver de alias Modesto en el lugar. Las Fuerzas Militares
incautaron un fusil, munición, material de intendencia y equipos de
comunicación, los cuales habrían pertenecido al abatido líder guerrillero.
El operativo también desarticuló parcialmente los planes del ELN para confrontar
a las disidencias de las FARC, especialmente a la estructura Jaime Martínez, por
el control de territorios usados para el acopio y movilización de
estupefacientes. Esta disputa ha generado desplazamientos forzados y el
confinamiento de más de 2.500 personas en las zonas rurales de Buenaventura.
Con esta muerte, las autoridades colombianas dan un golpe significativo al ELN,
debilitando sus estructuras y operaciones en el suroccidente del país, aunque el
grupo sigue representando una amenaza para la estabilidad de la región.
Capturan al presunto responsable del feminicidio
de Sara Camacho en Guamal, Meta

El presunto responsable del
feminicidio de Sara Sofía Camacho, una niña de cinco años encontrada muerta el
pasado 18 de noviembre en la vereda Santa Bárbara, en Guamal, Meta, fue
capturado en las últimas horas tras una rigurosa investigación llevada a cabo
por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, con el apoyo de los
investigadores de la SIJIN y el CTI.
Según informaron las autoridades, la captura se logró gracias al minucioso
análisis de los elementos materiales probatorios recolectados en la escena del
crimen. Expertos en criminalística determinaron que la causa de la muerte de la
menor fue asfixia mecánica, además de confirmar que la niña había sido víctima
de abuso sexual. Con esta información, la Fiscalía solicitó la orden de captura
contra el principal sospechoso, identificado como el padrastro de la víctima.
Este hombre fue detenido y trasladado a Villavicencio para ser judicializado por
los cargos de feminicidio agravado y acceso carnal violento.
La Fiscalía No. 35 seccional,
especializada en homicidios, está a cargo del caso, que se desarrolla con el
apoyo de la Policía Científica y Criminalística No. 7,
cuyas
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pruebas fueron clave para esclarecer
los hechos. La captura fue celebrada por la comunidad, aunque también desató una
reacción violenta en Guamal. Al enterarse del crimen, algunos habitantes de la
zona intentaron linchar al sospechoso, quemando su vivienda y motocicleta como
medida de presión para exigir justicia. En redes sociales circulan videos en los
que se escuchan gritos de los vecinos pidiendo que lo entregaran a la justicia.
El teniente coronel Ferley Puerto
Sánchez, comandante encargado de la Policía del Meta, hizo un llamado a la calma
y pidió evitar actos de justicia por mano propia. "Estamos trabajando para
garantizar que este caso sea tratado con todo el rigor de la ley y para que se
haga justicia en nombre de la menor y su familia", aseguró el oficial.
Este caso pone en evidencia la
alarmante cifra de violencia contra menores en Colombia. Según el Instituto
Colombiano de Medicina Legal, más de 370 niños y adolescentes han sido
asesinados en el país durante 2024, lo que refleja un promedio de al menos un
homicidio diario. La mayoría de las víctimas pertenecen al grupo de adolescentes
entre 15 y 17 años, con 298 casos reportados hasta agosto, lo que resalta la
creciente preocupación por la seguridad y protección de la infancia en el país.
La JEP revela los primeros nombres de las víctimas
de los 'falsos positivos': 1.934 rostros detrás de una tragedia de Estado

En un acto simbólico que busca
honrar la memoria de las víctimas y evitar que estas atrocidades se repitan, la
Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) publicó los nombres de 1.934 víctimas de
los ‘falsos positivos’, un crimen sistemático perpetrado por miembros de la
Fuerza Pública entre 2002 y 2008. Estas víctimas, inicialmente presentadas como
bajas en combate, fueron en realidad asesinadas y luego disfrazadas como
guerrilleros caídos en acción para inflar los resultados operacionales de las
Fuerzas Militares.
El evento se llevó a cabo en un emotivo acto al que asistieron las Madres de los
Falsos Positivos de Soacha (Mafapo), cuyos hijos fueron parte de la tragedia que
marcó la historia reciente del país. Fotografías, expresiones artísticas de los
familiares y recuerdos adornaron el espacio, dejando claro que más que un
número, detrás de cada uno de estos nombres se encuentra una familia rota y una
historia de dolor que aún busca justicia.
La cifra total de víctimas de los 'falsos positivos', de acuerdo con la
investigación que lidera la JEP en el macrocaso 03, asciende a 6.402 personas.
Sin embargo, la lista publicada el jueves corresponde a un universo provisional
de 1.934, que ya ha sido confirmada a través de pruebas y análisis minuciosos.
La JEP, con la publicación de estos nombres, ofrece una cara humana a las
víctimas, quienes antes eran reducidas a una simple estadística. Según el
presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli, "bastaría un solo nombre
para deplorar lo que pasó", aludiendo a que cada víctima representa un acto de
violencia inaceptable cometido por quienes tenían la obligación de proteger a la
ciudadanía.
El evento también estuvo marcado por la controversia generada por ciertos
sectores políticos, especialmente después de que la senadora María Fernanda
Cabal, del Centro Democrático, solicitara a la JEP individualizar la cifra de
víctimas. Esta petición surge en medio de una discusión pública sobre la
magnitud y sistematicidad de los 'falsos positivos', un crimen que algunos
sectores intentan minimizar o incluso desconocer. La JEP, no obstante, ha
mantenido su postura, considerando que la publicación de estos 1.934 nombres es
un paso necesario para esclarecer la magnitud de los crímenes ocurridos, al
tiempo que garantiza el respeto a las víctimas y a sus familias.
Según la investigación de la JEP, las víctimas de los 'falsos positivos' se
distribuyen principalmente en seis departamentos: la Costa Caribe, Antioquia,
Norte de Santander, Huila, Casanare y Meta. Estos territorios fueron priorizados
debido a la alta concentración de casos en los mismos. Entre los nombres
divulgados se encuentran jóvenes que fueron engañados y llevados a la fuerza a
zonas apartadas donde fueron asesinados, tal como ocurrió con los casos de los
hijos de las Madres de Soacha. Muchas de estas víctimas fueron presentadas por
el Ejército como guerrilleros
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muertos en combate, una falacia construida para incrementar los
números de bajas en enfrentamientos, una práctica que los altos mandos militares
incentivaron para obtener recompensas.
De acuerdo con la información revelada por la JEP, entre las víctimas se
encuentran nombres como los de Saín Álvarez, Jorge Eliécer García y Ariel Jaime
Arias, asesinados en Norte de Santander, o Alberto Fuentes, Alberto Vásquez
Torres y Alfredo Antonio Hernández, víctimas en la Costa Caribe. Los nombres de
víctimas en Casanare incluyen a Alcides Castillo Fonseca, Darío Ruiz González y
Fabio Sarmiento Santos. Además, se mencionan a personas como Alba Luz Mejía
Álvarez y Saúl Ortiz Muñoz, víctimas en Huila. La lista también incluye a varios
asesinados en Antioquia, como Jorge Eliécer Gómez Correa y Orlando de Jesús
Gómez Quintero, quienes fueron víctimas de una política criminal que, según la
JEP, tiene responsables dentro de las Fuerzas Militares, entre ellos el general
(r) Mario Montoya, quien, según testimonios, ordenaba “litros de sangre” para
hacer crecer los resultados de los operativos militares.
La JEP también ha señalado que se
encuentran bajo investigación a 106 personas, entre las que se incluyen altos
mandos militares, responsables de esta ola de ejecuciones extrajudiciales. De
estos, 85 han reconocido su responsabilidad, algunos incluso frente a las
familias de las víctimas, pidiendo perdón públicamente. El magistrado Ramelli,
visiblemente conmocionado por el alcance de estos crímenes, ha afirmado que la
discusión sobre los números es "inmoral", ya que lo realmente importante es
enfocarse en la reparación y en cómo evitar que esta tragedia se repita.
Con la publicación de estos 1.934
nombres, la JEP da un paso más hacia el esclarecimiento de la verdad y la
justicia, en un contexto donde las víctimas de los 'falsos positivos' siguen
esperando respuestas, no solo de los responsables directos, sino también de un
Estado que debe asumir la responsabilidad por los crímenes cometidos en su
nombre. Este acto de memoria busca garantizar que estas atrocidades no sean
olvidadas y que las víctimas finalmente reciban la justicia que merecen.
Captura de alias El Paisa en Cauca tras
enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC

En un operativo conjunto entre el
Ejército y la Policía Nacional, realizado el viernes 29 de noviembre, fue
capturado uno de los cabecillas de las disidencias de las FARC, conocido como
alias El Paisa. La detención ocurrió en el hospital de Santander de Quilichao,
en el norte del Cauca, donde el criminal había sido trasladado para recibir
atención médica después de resultar herido en combates con el ELN.
Alias Hilde Alejandro Betancur Granda, más conocido como El Paisa, forma parte
de la columna Dagoberto Ramos Ortiz, una facción de las disidencias de las FARC
que opera en el nororiente del Cauca, una zona afectada por constantes
enfrentamientos entre grupos armados ilegales. Según el coronel Giovanni Torres,
comandante del Departamento de Policía Cauca, la captura fue el resultado de una
operación investigativa realizada por la Sijín en colaboración con el Ejército.
La orden de captura fue emitida por los delitos de concierto para delinquir
agravado y tráfico de armas.
Durante la operación, las autoridades también lograron incautar un arsenal
compuesto por un fusil, siete granadas y 115 unidades de munición, lo que
refuerza la importancia de este golpe a las estructuras armadas ilegales en la
región.
Alias El Paisa ha sido uno de los principales líderes de las disidencias en el
Cauca, territorio donde su grupo ha estado involucrado en actividades delictivas
como narcotráfico, extorsión y enfrentamientos violentos con otros actores
armados ilegales, incluidos los miembros del ELN. La captura de este cabecilla
debilita significativamente a la estructura de la columna Dagoberto Ramos Ortiz,
que afecta municipios como Silvia, Caldono y Jambaló.
Se confirmó, además, que alias El Paisa recibía órdenes de alias Popocho,
cabecilla de la comisión del GAOR Dagoberto Ramos Ortiz, quien, a su vez, está
bajo el mando de alias Iván Mordisco, uno de los líderes más buscados de las
disidencias de las FARC.
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