Fundado el 9 julio de 1948 -

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur Klemath Zapata - 1981 –

 

 

 

Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

 
 

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EDITORIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.414-994

Fecha: Domingo 09-02-2025

 

EDITORIAL

 

Colores plagiados


La vida no es sencilla. Incontables veces la vida y el períodico el Imparcial ha mostrado que la vida no es fácil y mucho menos en un país como Colombia, país en donde las necesidades básicas como la alimentación, la seguridad y la salud son temas que simplemente son difíciles de alcanzar, siempre tiene que existir un esfuerzo sobrehumano para obtener una pisca de alguna de estas necesidades, no es romantizar la búsqueda de regular una necesidad, es controlarla, es hablar más allá de lo bueno y lo malo, es percibir el mundo tal cual es, en blanco y negro. Pero, nuestros ojos son los que nutren de colores, intensidades todo aquello que percibimos, nuestros oídos encuentran el sentido en las palabras, nuestra lengua aquello que queremos decir y el tacto nos materializa aquello que luchamos por conseguir.

La vida no es sencilla, más no porque exista un nivel de complejidad en el mundo, sino porque la realidad no tiene ninguna connotación, el mundo no nos debe nada, ni mucho menos nosotros le debemos a él, de allí la posibilidad de salirnos de cualquier imposición que la estructura nos impone se convierte en la posibilidad de ser libres, y en esa libertad, en esa nada, es donde nuestra mente hace que nuestros sentidos perciban y sientan lo que ellos desean, sin categorías de bueno o malo universales, tan solo acontecimientos que acontecen a este cuerpo y le preguntan a dónde quieren ir con ellos.

Es de esta manera como la vida cobra más valor, ya que el valor es lo que colocamos nosotros, los puntos o las comas que decidimos colocar en esta gran novela llamada vida, son la decisiones que generan bifurcaciones o solo nos dejan en un camino desalmado de lo que el mundo nos dice que debemos ser.

En conclusión, para enfrentarnos a este mundo, a este país, primero debemos entender sus colores, para así y sólo así, comenzar a mancharlo con los nuestros. De ser esto posible, los discursos políticos caerán por su propio peso, pues ya no habrá ideales que seguir, sino realidades que alcanzar desde lo que tenemos, los paraísos litúrgicos se incendiarán y darán calor a aquellos que lo necesiten, el orgullo y el ego, será un acto hilarante, y la empatía y el amor serán un acto de respeto y valentía.

Una vez regulados los valores de la vida, la realidad aparecerá como el gran Jabberwock, para descomponer cualquier tipo de sentido, obligando así al sujeto a construir paso a paso, de forma real aquello que desea ver con sus ojos, pero, con la claridad, que talvez no pueda alcanzarlo, pero sí sentar las bases de lo que él reconoció en sí mismo como la libertad.

 

 

La mafia que controla el establecimiento

 

Por: Zahur Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com

 

La gran mayoría de los ciudadanos se acostumbraron a vivir bajo la dominación de una casta que decide sobre los intereses del resto de los ciudadanos. Siempre fue así y se ha considerado como una cosa normal en el diario vivir.

Hemos evolucionado intelectualmente y físicamente, ya no somos primates que carecemos de la capacidad de raciocinio kantiano y mucho menos ahora de la razonabilidad que planteó filosóficamente.

El poder que ejercen ciertos individuos sobre los demás seres no nace de un derecho divino sino de una actuación humana montada en una creencia religiosa para poder manipular a quienes carecen de la habilidad de razonar y rechazar las pretensiones de quien se cree con los derechos sobre los demás.

La palabra mafia nace en los albores del siglo 20 en Sicilia Italia en medio de una guerra entre Estados y luego se transforma en una organización privada de interés económico paralela al poder del gobierno. Este concepto ha perdurado hasta nuestros días porque es una simbiosis que es difícil eliminar por los miles de intereses individuales que están en juego económico en ambas partes.

Hemos evolucionado biológicamente y somos más fuertes y resistentes a las epidemias y a los ataques que entre ambos bandos se propinan. Pero en el campo intelectual carecemos de decisiones ágiles que nos permitan contrarrestar el manoseo que a diario nos hacen quienes elegirnos y nos arrebatan bajo coerción nuestros derechos y plusvalía que todos tenemos de nuestro trabajo.

Quienes manejan el establecimiento a nuestro nombre es una organización interna, estilo magia, para poder quitarnos toda nuestra productividad para que ellos puedan vivir a expensas de nuestro trabajo.

Nadie se da por enterado de lo que está sucediendo, calla la gran mayoría y los que tienen el poder de rebelarse se sienten intimidados por el poder de coerción que ejercen quienes legislan y administran la cosa pública

La sociedad tiene el poder porque ella es el gobierno, el establecimiento, y quien vota y el que al final decide cual es el verdadero camino a seguir. Pero el temor como sucede cuando la mafia entre a cobrar por protección, todos pagan para no ser heridos, encarcelados o multados por los cobradores del erario.

Si se continúa bajo este terror y la gente no asume su responsabilidad, es como si el rebaño de ovejas fueran cuidadas por lobos 
feroces que no dejan escapar ningún nacimiento del que no puedan sacar provecho.

 

 

 

QUÉ LEE GARDEAZABAL,
Patrimonio Panga, Tomo 3,
del Círculo de Estudios Agora Panga

 


Gustavo Alvarez Gardeazábal

Audio: https://youtu.be/s_JifPCEadg

 

En todos los textos consultables vía Internet dicen que Sotomayor es la capital del municipio de Los Andes, en el nororiente de Nariño.

Es inusual la denominación porque en Colombia el término "capital" no se utiliza comúnmente para referirse a la cabecera de un municipio, en su lugar, se habla de "cabecera municipal".

Pues bien, en ese lejanísimo conglomerado humano hay un centro de estudios y cada tanto publican volúmenes de investigaciones, ensayos y creaciones literarias. En el que acabo de leer, el tomo 3, hay un acopio increíble de cosas que no conocía como las noticias y estudios sobre las tribus ancestrales abades y sindaguas, las unas orfebres y digamos civilizadas por los incas. Las otras, agresivas, duchas para la guerra aunque como no sabían perder, preferían suicidarse hasta que se acabaron.

Pero, así como sin querer queriendo, publican un sesudo ensayo sobre el plátano, sus variedades y sus usos y lo complementan con análisis científicos nutricionales que posee esa fruta, tan nuestra y tan vital para la alimentación histórica del colombiano.

Por supuesto, lo redondean con una enumeración de las clases de sancocho que se cocinan en Colombia, donde lo distinguimos porque a la base plátano/proteína le agregamos papa o yuca, maíz o zanahoria o cualquier comestible sobrante, por separado o juntos, que acerque a la variedad y no disguste al paladar convirtiendo la combinación simple o múltiple en bandera regional.

Lógicamente el de la región de Panga es tan singular como lejanos de las vías centrales han estado ellos por siglos en Sotomayor.

Al agua le echan plátano, papa negra, yuca, carne con hueso, torta de harina, achiote, manteca de marrano, cebollas y sal.

No sé dónde circulan esos tomos editados ni en donde vendan ese sancocho. El que tuve la inmensa satisfacción de leer me lo envió el Notario de Sotomayor, que lee y oye mis crónicas en los medios y páginas de Popayán y Nariño donde tan religiosamente me republican y difunden.

Quizás entonces no rompan el aislamiento con este tomo 3, un verdadero monumento provinciano, pero me creo en el deber de lector presumido de haberlo podido leer y comprobar su valía para recomendarlo pública y alaracosamente.

El Porce, febrero 9 del 2026

 

Director
Zahur Klemath Zapata

Gerente
Laurie Agront

Gerente Operativo
Alba Lucia Arenas V.


Editor

Felipe Castro

 

   

Diagramación
María  Molina

 

Soporte Tecnológico
Aurooj Ali Khan

Nadeem Khan

Jawaad Malik

 

Colaboradores

Jotamario Arbeláez
Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

 
Edgar Cabezas

Gongpa Rabsel Rinpoché

Guillermo Navarrete Hernández
Iván Pulido

Teresa Pardo

Agustin Perozo
CONTACTO
Tel. (57) 606-347 7079
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