6-El Imparcial

 

JUDICIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.420-1000

Fecha: Jueves 20-02-2025

 

Pereira refuerza operativos de seguridad en el centro de la ciudad

 

 

Las autoridades de Pereira han intensificado los operativos de seguridad en el centro de la ciudad con el fin de mejorar la vigilancia y controlar situaciones de orden público. Como parte de esta estrategia, la zona ha sido sectorizada en microcuadrantes, lo que permite un patrullaje más focalizado por parte de la Policía Nacional.

Jorge Mario Trejos, secretario de Gobierno de Pereira, destacó que uno de los principales desafíos es la población en condición de calle, pues muchos de ellos se resisten a aceptar la ayuda que se les ofrece. “El objetivo principal es brindarles alternativas para que no permanezcan en una actividad de consumo que afecte su salud y genere problemas de seguridad”, explicó el funcionario.

Ante esta situación, la administración municipal estudia la creación de una Unidad de Reacción Inmediata que permita atender de manera más efectiva a estas personas y trasladarlas a centros de recuperación. Sin embargo, esta iniciativa enfrenta un obstáculo legal: no pueden ser reubicadas de forma obligatoria.

Además del fortalecimiento de la seguridad, la Alcaldía apuesta por la dinamización del centro a través de actividades culturales y comunitarias. Entidades como la Universidad Andina, Comfamiliar y Siap han mostrado su apoyo para realizar eventos en espacios públicos como el Parque El Lago, con el propósito de revitalizar la zona.

Desde diciembre, Pereira implementó la llamada “burbuja de inteligencia”, un mecanismo de investigación e intervención que ha dado resultados positivos. Según reportes oficiales, esta estrategia ha permitido reducir ciertos delitos y ha llevado a la captura de más de 50 personas en las últimas semanas. Las autoridades aseguran que seguirán trabajando para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.

 

Capturan a alias ‘Chitiva’, presunto responsable de masacre en Santa Rosa de Cabal

 

 

Las autoridades han logrado la captura de alias ‘Chitiva’, señalado como uno de los responsables de la masacre ocurrida el pasado 1 de octubre de 2024 en Santa Rosa de Cabal. En el hecho violento fueron asesinados alias Chemo, alias Duende y alias Mocho, en un ataque que conmocionó a la comunidad.

La detención de ‘Chitiva’ se llevó a cabo el 10 de febrero de 2025 en Zaragoza, Valle del Cauca, tras una intensa investigación de cuatro meses. La operación fue desarrollada por la Seccional de Inteligencia (Sipol) y la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), en cumplimiento de una orden expedida por el Juzgado Único Promiscuo de Mistrató.

 

El coronel Miguel Ángel Herrera Villamil, comandante (e) de la Policía de Risaralda, destacó la importancia de este arresto. “Se dio captura al individuo conocido como alias ‘Chitiva’, aquel que directamente hizo un ataque con arma de fuego y afectó la vida de tres ciudadanos y lesionó a otro”, afirmó el oficial.

Las autoridades revelaron que ‘Chitiva’ tenía un amplio prontuario delictivo, con al menos 10 antecedentes judiciales, incluyendo homicidio, estafa, hurto agravado, lesiones personales, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes. Su captura representa un golpe significativo contra la delincuencia en la región.

 

La masacre en Santa Rosa de Cabal ocurrió en un parqueadero cercano al casco urbano,

 

 

 

donde una balacera dejó tres muertos y un herido, generando una escalada de violencia en Pereira y Dosquebradas. En los últimos cuatro meses, se han registrado más de 80 homicidios en ambos municipios como parte de retaliaciones entre estructuras criminales.

Con esta captura, las autoridades esperan reducir los índices de criminalidad y avanzar en el esclarecimiento de otros hechos violentos que han afectado la seguridad en la región. La investigación sigue en curso para desmantelar las redes criminales involucradas.

 

JEP imputa crímenes de lesa humanidad a cuatro generales retirados por falsos positivos en Antioquia

 

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó crímenes de lesa humanidad y de guerra a cuatro generales retirados del Ejército, junto a 35 oficiales y suboficiales que hicieron parte de la Cuarta Brigada entre 2004 y 2007. La decisión se basa en la investigación de 442 ejecuciones extrajudiciales en Antioquia, dentro del denominado Caso 03 sobre falsos positivos.

Los generales en retiro Óscar Enrique González Peña, Luis Roberto Pico Hernández, Jorge Ernesto Rodríguez Clavijo y Juan Carlos Piza Gaviria fueron señalados como los principales responsables de promover la política ilegal de "conteo de cuerpos". Esta estrategia buscaba aumentar las estadísticas de bajas en combate, lo que llevó a la ejecución de civiles inocentes que eran posteriormente presentados como insurgentes caídos en enfrentamientos ficticios.

Además de los altos mandos, la JEP imputó a 25 oficiales, 10 suboficiales y dos civiles que presuntamente reclutaban víctimas para ser entregadas a los militares a cambio de dinero. Según la investigación, al menos 270 incidentes dejaron 442 víctimas, de las cuales 434 fueron asesinadas y 8 lograron sobrevivir. También se documentaron 203 casos de desaparición forzada y 41 víctimas de tortura.

Las pruebas incluyen testimonios de 146 exintegrantes de la Cuarta Brigada, registros operacionales y documentos oficiales que evidencian cómo los generales impartieron órdenes para priorizar las muertes sobre las capturas. Se identificó que desde 2004 se establecieron metas de bajas mensuales, se presionó a los soldados para cumplir con cifras mínimas y se implementó un sistema de incentivos para quienes reportaran el mayor número de muertes.

Los altos mandos también utilizaron mensajes radiales y directrices escritas para reforzar esta práctica. Un ejemplo citado por la JEP es una orden del general González Peña en 2004, en la que indicaba que "lo único que cuenta son las bajas". Estas presiones llevaron a la creación de redes dentro de las unidades militares que se dedicaban a la cacería de civiles para cumplir con las exigencias impuestas por sus superiores.

 

Por primera vez, en un auto de determinación de hechos sobre falsos positivos, la JEP confirmó la tortura como parte de este patrón criminal. Se documentaron 22 incidentes con 41 víctimas, principalmente campesinos del Oriente Antioqueño que fueron detenidos arbitrariamente, sometidos a golpizas y maltratos para obligarlos a confesar vínculos inexistentes con la insurgencia.

Esta decisión se suma a otras imputaciones realizadas por la JEP en diferentes regiones del país dentro del mismo Caso 03. En agosto de 2023, el general Mario Montoya Uribe y otros ocho oficiales y suboficiales fueron imputados por implementar la política de conteo de cuerpos en la Cuarta Brigada entre 2002 y 2003. Montoya optó por la vía adversarial y su caso fue remitido a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, mientras que otros siete de los imputados aceptaron su responsabilidad y están próximos a comparecer en audiencias de reconocimiento de verdad.

 

 

El impacto de estos crímenes fue significativo en Antioquia, que se convirtió en el departamento con mayor incidencia de falsos positivos entre 2002 y 2008. Según el Universo Provisional de Hechos del Caso 03, un 25,19 % de los 6.402 casos

 

 

 

documentados ocurrió en esta región. La JEP ya había identificado el patrón macrocriminal en el Oriente Antioqueño entre 2002 y 2003, pero ahora confirma que esta práctica se consolidó en todo el departamento entre 2004 y 2007.

 

Con esta imputación, la JEP avanza en la investigación y juzgamiento de los responsables de los falsos positivos en Colombia. Ya se han emitido siete Autos de Determinación de Hechos y Conductas (ADHC), que han involucrado a 106 altos mandos militares, de los cuales 92 han aceptado su responsabilidad. Asimismo, 821 soldados de rangos menores fueron remitidos a la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, mientras que en 53 casos la JEP decidió renunciar a la persecución penal.

 

La expectativa ahora está en la próxima etapa del proceso, en la que se determinará la participación de los generales imputados en audiencias de reconocimiento de verdad y la posibilidad de que sean sancionados por la justicia transicional. Las víctimas y sus familias esperan que estos fallos contribuyan al esclarecimiento de los crímenes y a la garantía de no repetición en el país.

 

El contrabando de textiles es la punta del iceberg de la red criminal que golpea la economía colombiana

 

 

El contrabando de textiles sigue siendo una de las principales amenazas para el comercio en Colombia, con millonarias pérdidas para la economía nacional. Detrás de este ilícito operan redes altamente organizadas, presuntamente dirigidas por figuras como Diego Marín Buitrago, alias 'Papá Pitufo', quien fue capturado en Portugal y espera su proceso de extradición.

Marín Buitrago es señalado por la Fiscalía como el principal artífice del contrabando en los puertos de Cartagena y Barranquilla, donde, según las investigaciones, controlaba el ingreso de mercancía a través de contactos dentro de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA). En audiencia, el ente acusador reveló pruebas que demostrarían cómo su estructura sobornaba a funcionarios con sumas que alcanzaban los 900 millones de pesos para garantizar el paso de contenedores con textiles y calzado sin la debida supervisión.

El presidente Gustavo Petro ha sido enfático en la necesidad de judicializar a los responsables de estas redes y en su discurso durante la transmisión de mando del nuevo director de la Policía, el general Carlos Triana, señaló que Marín ha gozado de impunidad en Colombia. "La Fiscalía debe reaccionar", exigió el mandatario.

El informe 'Panorama del Contrabando en Colombia', publicado por la DIAN, señala que entre 2018 y 2022 ingresaron textiles por 2.788 millones de dólares, de los cuales 672 millones presentaron irregularidades. China, Panamá, Estados Unidos, India y Vietnam figuran como los principales países de origen de estos productos ilegales. La modalidad más utilizada es la subfacturación, que representó más del 90 % del contrabando de textiles en ese período.

Las redes criminales no son un fenómeno nuevo. En 2019, el entonces presidente Iván Duque anunció la captura de Salim Ricardo Yamhure Daccare, identificado como otro 'zar' del contrabando textil. La Fiscalía le atribuye la pérdida de 531.000 millones de pesos en el sector debido a importaciones fraudulentas de 19 toneladas de tela desde China. Su caso sigue en proceso judicial.

Otro nombre ligado al negocio es Francisco Oriel Duque Zuluaga, conocido como el 'zar de la mercancía china'. En 2019, la Fiscalía le incautó 94 bienes por presunta relación con el contrabando y lavado de activos. Mientras tanto, sobre Marín Buitrago, las autoridades continúan recaudando pruebas y en los últimos días inspeccionaron su residencia en Guaymaral para fortalecer el expediente en su contra.

El contrabando de textiles no solo afecta la economía formal, sino que también genera una competencia desleal para los comerciantes legales. Las autoridades insisten en que, pese a los avances en la lucha contra este flagelo, es fundamental desarticular por completo las estructuras criminales que lo sostienen.

 

 

 

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