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serían visualmente
indistinguibles de sus predecesores extintos.
¿Un futuro con mamuts en el Ártico?
El principal objetivo de revivir al mamut lanudo no es solo recuperar una
especie extinta, sino también utilizarla para combatir el cambio climático.
Según Colossal, si estos animales regresaran a la tundra ártica, ayudarían a
comprimir la nieve y la hierba que recubren el suelo, reduciendo la tasa de
deshielo del permafrost. Este ecosistema congelado almacena grandes cantidades
de carbono, cuya liberación podría acelerar el calentamiento global. La empresa
ha proyectado que podría presentar los primeros terneros de mamut lanudo en
2028.
A pesar de la visión optimista de Colossal, existen críticas y escepticismo
sobre la viabilidad del proyecto. Algunos expertos argumentan que los fondos
invertidos en la resurrección de especies extintas podrían utilizarse de manera
más efectiva en la conservación de especies vivas en peligro de extinción.
Además, criar y reproducir estos animales híbridos podría representar un riesgo
para las especies actuales utilizadas como sustitutas, como los elefantes
asiáticos.

Tori Herridge, de la Universidad de Sheffield, ha sido una de las voces más
críticas. Según ella, si bien modificar genes como los relacionados con el
pelaje y la grasa corporal son pasos lógicos, la verdadera dificultad radica en
identificar todas las modificaciones necesarias para crear un animal
verdaderamente adaptado a su hábitat natural. "A menos que se hagan todas las
modificaciones necesarias en el genoma, lo que se obtendrá será solo una
aproximación burda de una criatura extinta, basada en una idea incompleta de
cómo debería ser", advirtió.
El desarrollo de un "ratón lanudo" es, sin duda, un avance técnico
significativo. Sin embargo, la gran pregunta sigue siendo si este conocimiento
podrá traducirse en la creación de un mamut viable en los próximos años.
Mientras tanto, la investigación continúa, con la promesa de seguir
desentrañando los misterios del ADN y sus aplicaciones en el mundo moderno.
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La ciencia está un paso más cerca de traer de vuelta al mamut
lanudo. O al menos, de entender cómo podría hacerlo. Un equipo de
investigadores de Colossal Biosciences ha desarrollado un ratón
genéticamente modificado con características similares a las de este
gigante extinto. Este pequeño roedor de laboratorio luce un pelaje
ondulado, claro y más largo de lo normal, junto con bigotes rizados.
Pero más allá de su apariencia, este logro es un hito en la búsqueda
de revivir especies desaparecidas y comprender los efectos de
modificaciones genéticas en los organismos vivos.
Beth Shapiro, directora científica de Colossal, afirmó en un
comunicado que este avance representa un paso importante para
restaurar rasgos perdidos por la extinción. Si bien todavía no es un
mamut, este ratón permite probar hipótesis clave sobre cómo los
genes influyeron en la adaptación de estos animales al frío extremo.

Diseccionando la creación del ratón lanudo
Para conseguir un roedor con semejanzas al mamut, los científicos
identificaron variantes genéticas específicas que diferenciaban a
estos gigantes prehistóricos de su pariente
vivo más cercano: el elefante asiático. Posteriormente,
seleccionaron genes con funciones similares en los ratones de
laboratorio y realizaron modificaciones genéticas en siete genes
distintos, aplicando tres técnicas de edición de vanguardia.
Uno de los genes clave en este proceso fue el FGF5, responsable del
ciclo de crecimiento del cabello. Alterar su función permitió que el
ratón desarrollara un pelaje más largo y desgreñado. Además, otros
tres genes involucrados en la formación del folículo piloso fueron
modificados para generar una textura ondulada
en el pelaje. La compañía también intervino el gen MC1R, que regula
la producción de melanina, logrando un color más claro en el pelaje
de los ratones, similar al del mamut lanudo.
En
total, los científicos realizaron ocho ediciones simultáneas en el
ADN
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de estos roedores, logrando un resultado impresionante a nivel estético. Sin
embargo, aún falta determinar si estos cambios también afectan la resistencia al
frío, que es uno de los atributos clave que los investigadores esperan replicar
en un futuro mamut.
¿Un simple ratón peludo o un avance clave?
El trabajo de Colossal ha generado opiniones divididas en la comunidad
científica. Love Dalén, profesor de genómica evolutiva en la Universidad de
Estocolmo y asesor de Colossal, destacó la capacidad de la empresa para editar
múltiples genes a la vez y lograr resultados visualmente notables. Sin embargo,
otros expertos consideran que, aunque el experimento es impresionante desde el
punto de vista técnico, aún quedan muchas dudas sobre su impacto real en la
resurrección del mamut.
Robin Lovell-Badge, del Instituto Francis Crick en Londres, señaló que el
estudio no aborda si estos ratones tienen una mayor tolerancia al frío, lo que
sería esencial para probar la viabilidad de futuras especies con genes de mamut.
"Por ahora, tenemos ratones con un pelaje más llamativo, pero sin información
sobre su fisiología y comportamiento", comentó.
Colossal Biosciences, fundada en 2021 por el empresario Ben Lamm y el genetista
George Church, ha recaudado más de 435 millones de dólares para su ambicioso
proyecto de "desextinción". Además del mamut lanudo, la empresa trabaja en la
recreación del dodo y el tilacino, también conocido como tigre de Tasmania. Su
estrategia se basa en editar el ADN de los parientes vivos más cercanos de estos
animales para crear versiones híbridas que, según ellos,
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