EDITORIAL
El
pacto con los ganaderos de Colombia
El acuerdo firmado por el Gobierno y
la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) para arrancar el
proceso de compra por parte de la Nación de más de tres millones de
hectáreas fue calificado por ambas partes como “histórico”.
Es evidente que se trata de un pacto importante, no solo por el
volumen de la tierra que se busca adquirir para ser repartida entre
los campesinos que no tienen acceso a la propiedad rural, sino por
las características del proceso: deben ser predios a entregarse bajo
un enfoque de integralidad. Es decir, que el programa no se limitará
a la simple adjudicación del terreno, sino que irá acompañado de
asistencia técnica y financiera para garantizar la rentabilidad
social y económica, al tiempo que se construirá toda una
infraestructura de transporte, comercialización, asociatividad
regional, competitividad, seguridad y desarrollo agroindustrial que
permita superar la instancia primaria de la agricultura de
supervivencia.
Lo que primero salta a la vista es que se requiere de una pedagogía
fundamental, puesto que de alguna manera el país apenas comienza a
enterarse de la dimensión del asunto. Es un
mecanismo complejo y su desarrollo tomará tiempo. Ahora vendrá la
etapa de estructuración, que demandará la participación de múltiples
entidades y un concurso activo del sector privado y asesoría de
entidades especializadas.
Dadas sus dimensiones este proceso ya está generando en la opinión
pública una expectativa
muy alta, en donde es claro que resulta urgente ir despejando
distintas dudas. Hasta el momento está claro que el Ministerio de
Agricultura debe empezar a construir todo el andamiaje institucional
requerido para la compra de un promedio de 500 mil hectáreas
anualmente, lo que significa que el proceso continuará en el próximo
gobierno.
A medida que se vayan adquiriendo esos predios, se integrarán al
Fondo Nacional de Tierras. El pago se hará con bonos de deuda
pública u otra forma que determine el Ejecutivo. Asimismo, se
establecerán filtros para garantizar que los terrenos adquiridos no
tengan problemas de tradición y libertad, estén incursos en procesos
de restitución de tierras a desplazados o tengan limitaciones en
materia ambiental y de uso del suelo.
Hay otros elementos que deben ser precisados. Ya varios gremios del
agro urgieron ser involucrados dentro en este proceso de venta de
tierras productivas. Hay que entablar diálogos con los mismos, ya
que no solo debe acordarse con el sector ganadero.
Otros expertos han advertido que se requiere una planificación más
profunda para saber a qué tipo de cadenas productivas se destinarán
esos tres millones de hectáreas y cuál será su
impacto dentro de los programas. Esto para corregir errores de
anteriores procesos en donde se entregó tierra a campesinos que la
destinaron a cultivos de baja rentabilidad, sin ningún valor
agregado o difícil comercialización. Ese norte productivo tiene que
ser delineado de
manera objetiva y ponderada, sin afanes ni improvisaciones, incluso
dentro de la plataforma de un Conpes.
Resulta urgente establecer las reglas del juego para la fijación de
precios de compra y las variables de extensión que serán adjudicadas
a los campesinos. Asimismo, es necesario actualizar el censo
agropecuario y la caracterización de la tenencia de la tierra con
índole local y regional. Urge también diseñar mecanismos de
focalización muy estrictos para evitar ‘colados’ y corrupción en el
proceso. En la misma línea es imperativo evitar una ola de
especulación en el valor de la tierra en el corto plazo. Aquí serán
claves el Instituto Geográfico Agustín Codazzi y el catastro
multipropósito.
|
|
|
Un proceso largo de construcción pero mal enfocado

Por: Zahur
Klemath Zapata
Hoy es mi cumpleaños, el calendario me nuestra como
un hombre dinosaurio o de una era donde los jóvenes de hoy nos miran como los
abuelitos. Todo esto es relativo o circunstancial dependiendo del informe médico
o del mismo individuo.
He vivido alrededor de varias generaciones, he visto llegar y desaparecer
imperios, ver hacer el hueco para sembrar las torres gemelas y verlas caer no
por el choque de dos aviones sino por fuerzas oscuras que apretaron botones y
luego nacer una guerra para deshacerse de todas las armas que no sabían para que
servían.
Millones de personas han muerto en este trajinar de mi vida, Biafra, Angola,
Colombia, Cuba, Venezuela, Vietnam, Irán y ahora Ucrania. Todo se pudo haber
evitado, pero no hay una sociedad secreta como se cree que controla el mundo o
un Dios divino que impide que nada malo le suceda al mundo, ni siquiera los
extraterrestres intervienen en nuestra auto destrucción.
Vamos a estar aquí hasta el último día de nuestras vidas pensando que todo va a
cambiar y todo sigue como las aguas cuando brotan del manantial. Cuesta abajo
hasta formarse en rio y terminar en el mar.
Las sociedades se destruyen así mismas para que de esas cenizas salgan nuevas
sociedades a formar otras emparentadas manteniendo un hilo de conexión entre si
haciendo desaparecer el pasado, para que futuras generación escarben en los
escombros y traten de revivir el pasado.
Colombia es una colcha de retazos donde se ha vivido guerras y se han desgarrado
la piel y los músculos sin tener noción del dolor que ellos mismos se causan.
Pero eso ha sido la historia.
Hoy tratan de crear una nueva historia hecha entre pactos con los mismos que han
desgarrado el país pensando que todo va a cambiar. Pero los enemigos que son los
mismos están ahí pegaditos mamando del erario como si en realidad hubieran hecho
un buen negocio mientras el otro cree que va a sacar su proyecto adelante.
Desde el principio se enfocó mal, alianzas con el enemigo es como sentarse con
la mafia siciliana a negociar territorios y al final la encerrona termina como
parte de la negociación. Ser inocentes en estos tiempos es pecar de ingenuos y
esperar que le vayan a servir la mesa con manjares cuando en realidad tú estás
pagando por el banquete.
Hoy hay más bandidos en tu propia casa que no te lo imaginas, ellos esperan a
que el papá salga y así sustraer lo que encuentre a su paso pensando que están
ganando con esa acción, pero lo que pasa es que se están robando así mismos. Eso
es lo que sucede en la nación con los políticos. Todavía no se han dado cuenta.
En estas negociaciones es donde nace el desenfoque de ambas partes. No piensan
que cuidando los bienes de la casa al final todos ganan, la incapacidad de
raciocinio hace que una bandada de langostas acaben con la cosecha de lo que
puede ser una bonanza. |
|
Crónica de
Gardeazábal #
513
JULIA
ESTÁ ENCIMA

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/episode/51497540
Pese a mi edad, trato de estar al día en muchos temas
que me han apasionado desde chico y que la modernidad ahora me
facilita de manera gigantesca. Estoy suscrito a más de una de esas
páginas del youtube sobre volcanes, terremotos, huracanes y
adelantos científicos en un afán de satisfacer la curiosidad que me
ha acompañado toda la vida. Por esa razón desde hace 72 horas he
venido advirtiendo en mi cuentica de tuiter @eljodario que en las
islas de Barlovento se estaba formando un huracán que, de acuerdo a
los distintos modelos de estudio de esos fenómenos, iba derechito
para San Andrés y Providencia.
Por supuesto, no me pararon bolas sino ya ayer en la tarde, cuando
comenzaron a adoptar algunas medidas las autoridades militares y
civiles a quienes les corresponde el asunto si bien desde las islas
más de uno de mis oyentes y lectores de mi podcast diario me
contactaron para verificar.
De acuerdo a los estudios de trayectoria de los distintos modelos de
análisis, casi todos coinciden a esta hora del viernes 7 de octubre
que el disturbio, convertido en Huracán Julia, pasará por las islas
en la noche de sábado a domingo y seguirá de largo a aporrear de
nuevo a Nicaragua y Honduras.
Como en la oportunidad anterior temo que no se adoptaron medidas ni
a tiempo ni velozmente, sino que se dejará a que la naturaleza cause
todos los estragos que no han acabado de solucionarse todavía, pero
aspiro en lo más profundo de mi ser que el huracán no suba de
categoría en las próximas 48 horas y que las autoridades del nuevo
gobierno y las rimbombantes pero lentísimas unidades navales hayan
podido situarse, a tiempo al menos, en el sitio para acudir a
restaurar lo que inevitablemente se lleva una tempestad de esas.
Y, sobre todo, que a partir del lunes, cuando ya los vientos se
hayan ido, se acuda a las islas a darles mano en todo lo que hará
falta mientras restablecen la normalidad. Es la primera prueba para
el nuevo gobierno de saber desempeñarse ante una emergencia.
Ojalá no caigan en los errores del gobierno Duque y esperemos que
Petro no se aparezca después en cuatrimoto a posar vestido de
marinero o llegue allá con su traje de piloto montado en un kaffir
como se disfrazó por estos días.
El Porce, octubre 7 del 2022 |