Fundado el 9 julio de 1948

Por Rafael Cano Giraldo -1948-1981

Publisher: Zahur K. Zapata - 1981 –

  Las opiniones expresadas por los columnista son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen el pensamiento de El Imparcial

Pereira, Colombia - Edición:13.133-713

Fecha: Sábado-16-09-2023

 

EDITORIAL

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EDITORIAL

 

El gran juego; la vida


¿Podríamos afirmar una verdad última? ¿reglas apodícticas? Tal vez en la naturaleza, pero nunca en la naturaleza humana. Una y otra vez la historia ha decidido delimitar la naturaleza del ser humano, del hombre incluso del sujeto: siempre atribuyéndole adjetivos que sólo en condiciones ideales podría llegar a desarrollar. El ser humano debe ser virtuoso, bondadoso, humilde, etc… ¿¡Virtuoso en cuanto a qué, a qué tipo de esencia mística definida por un ente muchísimo más dudoso que la misma esencia!? siempre dirigiéndonos, obligándonos a seguir un camino, unas reglas, un cierto tipo de lógicas, de las cuales desconocemos sus orígenes ¿cómo no estar tan cansados? ¿Cómo no tener una vida agotada, si vivimos la nuestra y la que los otros dicen que debemos tener?

Un ser humano: agotado, enfermo, frustrado es el resultado de la imposición de reglas que no logran encontrarse con la multiplicidad de lo que el propio ser humano es. El ser humano, no es simple, el hombre o el sujeto, es un cuerpo cargado por toda su historia, sus vivencias: es complejo; pero, muy pocas veces toda la experiencia del ser humano logra manifestarse en su totalidad en una sola expresión: nunca eres siempre astuto, nunca un idiota por completo o sólo alegre, siempre eres múltiple. Más ¿Cómo afirmar nuestra multiplicidad en cada expresión de la vida? ¿Cómo evitar morir? ¿Cómo pensar en lo impensable?

No existe una sola verdad sobre el humano que podamos afirmar en su totalidad. Desprenderse de la idea egocentrista de poder obtener una verdad última, nos obligará a ver la vida con jovialidad, desentendernos de lógicas culturales y crear nuestros propios esquemas de pensamiento, sólo dejarán una visión del mundo jovial, una en donde la vida es un juego donde las reglas cambian constantemente.

Nuestra vida se desarrolla sin límites. Después de todo porque tendríamos que agruparnos, delimitarnos y encasillarnos en un sólo modelo de pensamiento, un modelo definido de respuestas ya prediseñadas, en busca de ganarnos el título de “buen ciudadano” “buen humano” etc… ¿Por qué no abandonamos las gradas del mundo y nos unimos a él? No es acaso Husserl el que afirmaba la necesidad de ir a las cosas mismas, a lo que el post- estructuralismo luego afirmará la necesidad de de-construir cada una de los conceptos que utilizamos, pero, que en la gran mayoría de los casos desconocemos, porque no volver nuestra vida, una cuestión propia, que cada concepto, experiencia o persona que juegue con nosotros el juego de la vida se le quede una pequeña parte nuestra, que cada verbo desarrollado tenga en su inscripción nuestro nombre ¿Por qué no atrevernos a deconstruir lo ya construido, destruir los edificios que nos impiden percibir la forma más clara del ser humano, es decir, aquello que nos impide vernos y reconocernos como una multiplicidad que incluso nosotros desconocemos o simplemente una multiplicidad libre, que se mueve en el mundo jugando, apostando, gritando con furia ¡viva lo múltiple! explotando en cada uno de los acontecimientos a los cuales sólo le queda acaecer, no sería esto el juego ideal o en palabras más claras, una manifestación precisa del gran juego llamado vida.

 

 

 

 

Conociendo el dolor

 

 

Por: Zahur Klemath Zapata

zapatazahurk@gmail.com  

 

Nunca había vivido una experiencia de observar una carnicería política como la que se está viviendo ahora. La hoya podrída dónde están todos cocinándose parece una de las escenas de uno de los capítulos de la Divina Comedia de Dante Alighieri, aquí no están en el infierno sino en Colombia, como caldero donde se sofrita y se refrita todo tipo de corrupción.

Los mayores candidatos se señalan los unos a otros y se ventilan los prontuarios en medio de negociaciones para poder amarrar los votos que el otro tiene y presumir que él será el ganador.

En platea los electores que van a votar en blanco observan y miran hacia abajo y miran una multitud que se mueve para donde la arrean sus jefes políticos.

Hay una multitud detrás de los de platea que solo observa la carnicería donde hay una multitud de matarifes esperando degollar a los colombianos.

 

Crónica #728
LO VAN A DEJAR ACABAR




Gustavo Alvarez Gardeazábal

Audio:

 

https://www.spreaker.com/episode/56809888

Desde principios del siglo XX Manizales fue el epicentro de la cultura y, desde sus
 

 

 

balcones, teatros y periódicos, el gran promotor de las ideas y el patrocinador del verbo como herramienta literaria y política.

 

De allí surgieron Arias Trujillo, Alzate Avendaño, Adel López, Otto Morales Benítez y un nutrido grupo de pensadores y gestores de la historia patria de muchas décadas. Uno de su grandes logros fue fundar y promover el Festival Latinoamericano de Teatro y, con esa disculpa, construir el fastuoso Teatro Fundadores que terminó por enorgullecer tanto a Manizales como a Colombia.

Por sus tablas no solo pasaron grandes oradores, excelsos escritores y los mejores grupos de teatro del mundo, sino que a su alrededor se fue formando una costra cultural que le ha servido a la capital de Caldas para sobreponerse a más de un mal momento.

 

Pero desde cuando los pereiranos les arrancaron los rieles y el Ferrocarril de Caldas desapareció, todo se vino abajo. Unos años después se descubrió el primer robo a Caldas y su clase política quedó valiendo huevo y la imagen de Manizales comenzó a derrumbarse.

El Festival languideció. Los oligarcas pobres se olvidaron del desarrollo y vueltos contratistas se dedicaron a dirigir la ciudad para enterrar la plata en un aeropuerto imposible.

 

Ahora, para completar la lápida de lo que fue Manizales se ha detallado la noticia de que al Teatro Fundadores, el mayor símbolo arquitectónico y cultural de la ciudad, le entró la roya. Nada de los lujos de sus luces y sonidos, paredes y asientos está bien conservado.

Las goteras abundan en sus techos, los vidrios quebrados de las ventanas no han sido reemplazados y los pisos están deteriorados. En Infimanizales dicen que en el 2021 contrataron por 500 millones para arreglar la fachada y hasta allí llegaron.

Mientras tanto el Teatro Fundadores se precipita en la ruina porque lo están dejando acabar.

El Porce, septiembre 16/2023

 

 

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