Desarticuladas dos bandas criminales dedicadas al
hurto de motocicletas en Bogotá

En un operativo conjunto entre la
Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, fueron desarticuladas dos
organizaciones criminales dedicadas al hurto de motocicletas en Bogotá. Durante
seis meses de investigación, las autoridades lograron capturar a 10 personas y
desmantelar las estructuras conocidas como "Los Ramsés" y "Los Skarface",
quienes operaban principalmente en las localidades de Usme, Antonio Nariño y
Ciudad Bolívar.
Según la Policía, las bandas se especializaban en robar motocicletas de
conductores de aplicaciones de transporte mediante el uso de la modalidad de
atraco. La estrategia de los delincuentes consistía en solicitar servicios a
través de aplicaciones móviles, generar confianza en los conductores y, antes de
llegar a su destino, amenazarlos con armas de fuego para despojarlos de sus
vehículos y pertenencias. Una vez cometidos los robos, las motocicletas eran
llevadas a talleres ilegales, donde se les modificaban los números de
identificación y se rearmaban con piezas robadas, para luego ser comercializadas
en el mercado ilegal de autopartes.
Durante las diligencias de registro y allanamiento realizadas en varios puntos
de la ciudad, las autoridades incautaron dos motocicletas hurtadas, otras dos
con los sistemas de identificación alterados, un arma de fuego calibre 9
milímetros, un celular y diversos autopartes. Además, encontraron evidencia de
extorsión, ya que algunos de los capturados llamaban a las víctimas para
exigirles pagos de hasta cinco millones de pesos a cambio de devolverles sus
motocicletas.
En total, fueron capturados 10 miembros de las bandas, incluyendo a dos de sus
cabecillas: alias "Dany", líder de "Los Skarface", y alias "Patas", cabecilla de
"Los Ramsés". "Dany" era conocido por instrumentalizar a menores de edad en los
atracos y por coordinar el desguace y comercio ilegal de los vehículos robados.
Por su parte, "Patas" se encargaba de la ejecución de los atracos y de las
actividades logísticas de la banda.
El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, destacó el esfuerzo de la
Policía y la Alcaldía Mayor en la lucha contra estos delitos, subrayando que la
ciudad continuará con sus esfuerzos para debilitar estas estructuras criminales.
Los capturados enfrentan cargos por hurto agravado, extorsión, amenazas y otros
delitos, y algunos de ellos han sido enviados a prisión preventiva mientras
continúan las investigaciones.
Identifican a responsables del ataque del ELN
contra el Ejército en Antioquia

El 21 de noviembre, un ataque armado
por parte de la guerrilla del ELN dejó como saldo cinco militares muertos y
varios heridos en el municipio de Anorí, Antioquia. El ataque se produjo en el
antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (AETCR) La
Plancha, cuando tropas del Ejército Nacional fueron impactadas por un explosivo
lanzado por guerrilleros del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro, una de las
facciones más activas del ELN en el noreste del departamento.
El Ejército confirmó que, tras investigaciones preliminares, se identificó a los
dos cabecillas responsables del ataque: alias “Dilan” y alias “La Mona”. Ambos
líderes guerrilleros están al mando del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro, y
se les señala de estar involucrados en diversos hechos violentos en la región.
El artefacto explosivo utilizado en el ataque, conocido como “tatuco”, es
considerado una de las armas prohibidas por las normativas internacionales de
conflicto.
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El comandante de la Séptima División
del Ejército, general Fabio Caro, calificó el ataque como “un vil y cobarde acto
terrorista”. En declaraciones a los medios, Caro detalló que de los seis heridos
inicialmente reportados, solo uno permanece en el hospital debido a las
fracturas sufridas por la explosión. Los demás fueron dados de alta, aunque dos
de las víctimas mortales, identificadas como los soldados Fredys David Robles
Romero, Carlos Andrés Ramos Martínez, Iván Darío Reina Carabalí, Fabián José
Regino Mora y Yoiser David Redondo Arias, murieron posteriormente en el
hospital.
El ataque ha generado una fuerte condena tanto a nivel local como nacional. El
gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, expresó su rechazo a través de
las redes sociales, señalando que el ELN, en alianza con el Ejército de
Liberación Nacional, continúa perpetrando actos de violencia y demostrando su
falta de voluntad para la paz. El ministro de Defensa, Iván Velásquez, también
reaccionó enérgicamente, advirtiendo que los miembros del ELN serán perseguidos
por la Fuerza Pública como respuesta a este y otros ataques recientes en el
país.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) también mostró su preocupación por el
ataque, dado que ocurrió en una zona donde varios excombatientes de las FARC han
cumplido su proceso de reincorporación, lo que subraya la complejidad del
contexto de paz en Colombia.
Inteligencia militar detecta fractura en las filas
de 'Iván Mordisco' por disputas económicas y estratégicas

Un reciente informe de inteligencia
militar revela profundas divisiones dentro de las disidencias de las FARC al
mando de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco'. La fragmentación
se centra en dos de sus principales cabecillas, Wilmar Pazú Rivera, alias
‘David’ o ‘Cholinga’, e Iván Jacob Idrobo Arredondo, alias ‘Marlon’ o ‘El
Zarco’, quienes lideran dos estructuras del Bloque Occidental ‘Jacobo Arenas’.
Según el documento, las tensiones se originaron a partir de disputas por el
control de los recursos derivados del narcotráfico, las extorsiones y la gestión
de las finanzas ilegales, lo que ha llevado a un creciente malestar entre estos
disidentes.
La fractura comenzó a gestarse en los meses de junio y julio de este año, cuando
las diferencias sobre el uso de los recursos financieros y los enfoques
estratégicos de ‘Iván Mordisco’ provocaron la desconfianza de los cabecillas
hacia su líder. En particular, la disputa se centró en la gestión del dinero
obtenido del narcotráfico, la extorsión y otras actividades ilegales, que los
líderes locales consideraban “desproporcionadas y exorbitantes”.
Las causas de la discordia
El informe detalla que las disidencias del Bloque Occidental tienen centros de
entrenamiento en el departamento de Cauca, donde los nuevos reclutas reciben
formación en el manejo de armas, fabricación de explosivos y ejecución de
acciones terroristas. Estos centros, según inteligencia, fueron parte de la
estrategia de ‘Iván Mordisco’ para aumentar el número de combatientes en áreas
clave como Meta y Guaviare, regiones estratégicas para el control territorial de
la estructura.
En este contexto, ‘Mordisco’ habría exigido a sus cabecillas locales, ‘Cholinga’
y ‘Marlon’, que aumentaran el reclutamiento en el suroccidente del país,
específicamente en el Cauca, con el fin de enviar refuerzos a las zonas de Meta
y Guaviare. Sin embargo, la decisión no fue bien recibida. Los cabecillas
argumentaron que la intensificación de las operaciones militares en los
departamentos de Valle del Cauca y Cauca había reducido drásticamente la
cantidad de combatientes disponibles para cumplir con estas órdenes, lo que
llevó a un conflicto interno.
La tensión por los recursos
El informe también revela que, en las regiones donde operan las disidencias, el
grupo ha acumulado grandes riquezas gracias al narcotráfico, la minería ilegal y
la extorsión. Estas actividades han permitido a las estructuras de ‘Cholinga’ y
‘Marlon’ contar con buenos recursos para financiar sus operaciones, lo que
incluye armamento
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y material de guerra. Sin embargo, debido a la creciente
presencia de las fuerzas militares y el control territorial del Ejército, las
finanzas del grupo comenzaron a debilitarse. Esto afectó gravemente la capacidad
operativa, lo que, según el informe, fue un factor crucial en la crisis interna.
Las fuentes de
inteligencia indican que, con la reducción de los ingresos ilegales, comenzaron
a retrasarse los pagos a los operativos encargados de raspar la hoja de coca y
los trabajadores de los laboratorios de procesamiento de pasta base de coca.
Esta situación creó un ambiente de incertidumbre y descontento dentro de las
estructuras de las disidencias.
El conflicto de lealtades y las acusaciones de traición
Lo que parecía ser una simple
disputa sobre el control de los recursos se transformó en una crisis de
lealtades. Según el informe, ‘Iván Mordisco’ no aceptó los argumentos de
‘Cholinga’ y ‘Marlon’, y les acusó de desviar dinero para otros fines ajenos a
la guerra. Les exigió seguir enviando las cantidades de dinero acordadas,
incluso en medio de la crisis de recursos. ‘Mordisco’ llegó a afirmar que la
guerra en el Cauca podía esperar, pero su lucha en el Meta no toleraba demora,
refiriéndose a la importancia estratégica de ese territorio para su proyecto
criminal.
Las tensiones crecieron cuando ‘Cholinga’ y ‘Marlon’ comenzaron a ver a
‘Mordisco’ no solo como un líder autoritario, sino como una figura que los ponía
en riesgo debido a la presión de las fuerzas militares. Los dos cabecillas
consideraron que, sin los recursos adecuados, se encontraban en una situación
vulnerable. Este sentimiento de inseguridad, sumado a la falta de apoyo por
parte de ‘Mordisco’, los llevó a contemplar la posibilidad de traicionar a su
líder y formar una nueva facción.
Posibles consecuencias para el futuro de las disidencias
La inteligencia militar señala que, debido a estos desacuerdos, tanto ‘Cholinga’
como ‘Marlon’ estarían considerando la opción de declararse en desobediencia o
incluso retirarse del grupo de ‘Iván Mordisco’. Fuentes cercanas al análisis de
inteligencia advierten que esta división podría llevar a la creación de una
nueva facción dentro del Bloque Occidental ‘Jacobo Arenas’, lo que complicaría
aún más la ya fracturada estructura de las disidencias.
El informe también subraya que, si se consolidan nuevas escisiones dentro del
grupo, las disidencias del ‘Estado Mayor Central’ podrían enfrentar una
fragmentación más profunda, lo que afectaría su capacidad para operar de manera
unificada y coordinar actividades criminales. La falta de unidad interna, junto
con la creciente presión de las fuerzas militares, podría marcar un punto de
quiebre en la ya delicada situación de estas estructuras armadas ilegales.
Quién es ‘Don T’, el narco colombiano condenado a
20 años en EE. UU.

Tito Aldemar Ruano Yandun, conocido
como 'Don T', fue sentenciado el 20 de noviembre de 2024 a 20 años de prisión en
Estados Unidos, tras declararse culpable de liderar una organización
narcotraficante internacional. La Fiscalía federal del distrito este de New York
también ordenó la incautación de 1,5 millones de dólares, provenientes de las
ganancias obtenidas por la venta de cocaína.
Ruano Yandun, quien utilizaba varios alias como 'Don Ti', 'Pedro Linares', 'Don
Tuna' y 'Viejo Loco', encabezaba una red criminal dedicada al tráfico de cocaína
desde el suroccidente de Colombia, con rutas que cruzaban hacia Ecuador,
Centroamérica, México y finalmente Estados Unidos. Esta operación generaba
millonarias ganancias, y su narcotráfico estaba vinculado con las FARC-EP, que
utilizaba estos recursos como fuente de financiación para sus actividades
armadas.
La condena a ‘Don T’ resalta la continua lucha de las autoridades
estadounidenses contra el narcotráfico internacional. El impacto de sus
actividades también subraya el papel de las disidencias de grupos armados en el
comercio de drogas, incluso años después de la desmovilización de las FARC. Con
esta sentencia, se marca un hito en la persecución de líderes del narcotráfico
colombiano que operan en el extranjero.
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