Pereira, Colombia - Edición: 13.387-967

Fecha: Domingo 22-12-2024

 

 ESPECIAL

 

-13

 

Expertos confían en que pueda invertirse tendencia de la desertización

 

 

tercio de las emisiones humanas de CO2, el gas que impulsa el cambio climático. Sin embargo, la mala gestión de la tierra amenaza esta capacidad crítica, comprometiendo aún más los esfuerzos para frenar la liberación de estos gases nocivos.


La deforestación, que contribuye a la desertización, va en aumento, y sólo el 60% de los bosques del mundo siguen intactos, por debajo de lo que la ONU llama el «objetivo seguro del 75%».


4- ¿Qué hay que hacer?


La buena noticia es que la humanidad tiene los conocimientos y el poder para devolver la vida a la tierra, convirtiendo la degradación en restauración.


Se pueden cultivar economías robustas y comunidades resistentes a medida que se abordan los impactos de las sequías devastadoras y las inundaciones destructivas.
Lo más importante es que las personas que dependen de la tierra son las que más deben influir en la toma de decisiones.


La Convención afirma que para “lograr un objetivo estratégico”, es necesario restaurar 1500 millones de hectáreas de tierras degradadas para 2030.



5.- Lo que se puede conseguir en Riad


Responsables políticos, expertos, el sector privado y la sociedad civil, así como los jóvenes, se reúnen en Riad hasta el 13 de diciembre con una serie de objetivos, entre ellos:


Acelerar la restauración de las tierras degradadas para 2030 y más adelante
Aumentar la resiliencia ante la intensificación de las sequías y las tormentas de arena y polvo


Restaurar la salud del suelo y aumentar la producción de alimentos respetuosos con la naturaleza

 

Garantizar los derechos sobre la tierra y promover la equidad para una gestión sostenible de la tierra.

 

Garantizar que la tierra siga aportando soluciones para el clima y la biodiversidad Liberar oportunidades económicas, incluidos empleos decentes basados en la tierra para los jóvenes.

 

Una superficie del tamaño de Egipto, unos 100 millones de hectáreas, de tierras sanas y productivas se degrada cada año debido a la sequía.


Las cinco cosas que el mundo debe saber sobre la desertificación y por qué tiene que dejar de tratar el planeta como si fuera un basurero y proteger las tierras productivas que sustentan la vida en la Tierra, fueron resaltadas por la ONU, con ocasión de la cumbre que se lleva a cabo en Riad hasta el 13 de diciembre.

1- No hay vida sin tierra


Tal vez resulte obvio, pero sin una tierra sana no hay vida. Alimenta, viste y da cobijo a la humanidad.


Proporciona puestos de trabajo, mantiene los medios de subsistencia y es la base de las economías locales, nacionales y mundiales. Ayuda a regular el clima y es esencial para la biodiversidad.




A pesar de su importancia para la vida tal y como la conocemos, hasta el 40% de la tierra del mundo está degradada, lo que afecta a unos 3200 millones de personas; es decir, más de un tercio de la población mundial.


Desde las montañas deforestadas de Haití hasta la desaparición gradual del lago Chad en el Sahel y la desecación de tierras productivas en Georgia, en Europa oriental, la degradación de la tierra afecta a todas las

partes del mundo.


2- Tierras degradadas


La desertificación, proceso por el que se degrada la tierra en zonas típicamente secas, es consecuencia de diversos factores, entre

 

 

 

ellos las variaciones climáticas y las actividades humanas, como la sobreexplotación agrícola o la deforestación.
Cada año se pierden 100 millones de hectáreas (o un millón de kilómetros cuadrados), es decir, el tamaño de un país como Egipto, de tierras sanas y productivas.
Los suelos de estas tierras, que pueden tardar cientos de años en formarse, se están agotando, a menudo a causa de condiciones meteorológicas extremas.

 


Las sequías golpean con más fuerza y frecuencia, y se prevé que tres de cada cuatro personas en el mundo sufrirán escasez de agua en 2050.


Las temperaturas están aumentando debido al cambio climático, lo que provoca fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones, que se suman al reto de mantener la productividad de la tierra.


3- Pérdida de tierras y clima


Hay pruebas claras de que la degradación de la tierra está interconectada con retos medioambientales más amplios como el cambio climático.

 

Los ecosistemas terrestres absorben un

 

 

 

Submit

 

 © El Imparcial Editores S.A.S  |   Contacto 57 606 347 7079  

    © 1948-2009 - 2023 - El Imparcial - La idea y concepto de este periódico fue hecho en Online Periodical Format (OPF) que es un Copyright de ZahurK.

    Queda prohibido el uso de este formato e idea (OPF) sin previa autorización escrita de ZahurK