6-El Imparcial

 

JUDICIAL

 

Pereira, Colombia - Edición: 13.393-973

Fecha: Sábado 04-01-2025

 

Cayó alias Daniel, supuesto extorsionista de los 'Shotas' en Buenaventura

 

 

Alias Daniel, presunto miembro de la peligrosa banda criminal Los Shotas, fue capturado y enviado a prisión por su participación en una serie de extorsiones a comerciantes de Buenaventura, Valle del Cauca. La decisión fue tomada por un juez de control de garantías tras la imputación formal del delito de extorsión agravada en grado de tentativa, que también fue presentada en contra de un menor de edad involucrado en el mismo caso.

El operativo que condujo a la captura de Estrada, conocido en el mundo del crimen como Daniel, se produjo luego de que la Fiscalía General de la Nación documentara su implicación en la extorsión a un comerciante local. Según el fiscal a cargo, alias Daniel fue identificado como la persona que, mediante una llamada telefónica, le exigió 500.000 pesos mensuales a la víctima para "no atentar contra su vida y la de su familia".

El arresto fue resultado de una entrega controlada entre la víctima y los extorsionadores. En esta operación participaron agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), junto con la Policía y el Gaula de la Armada Nacional, quienes lograron capturar a Daniel y a un joven de 16 años. Además, durante el operativo, las autoridades incautaron un celular desde el cual alias Daniel había estado realizando las amenazas y exigiendo el dinero.

Los Shotas, una banda que ha operado en Buenaventura durante meses, se ha caracterizado por su violencia y por la extorsión a comerciantes en la región. A pesar de algunos intentos por alcanzar la paz en la ciudad, los grupos al margen de la ley continúan siendo una amenaza para la población civil y las autoridades.

 

Procuraduría exige explicaciones al INPEC tras asesinato de testigo clave en caso Pecci

 

 

El 3 de enero de 2025, el asesinato de Francisco Luis Correa, un testigo fundamental en la investigación sobre el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, dejó en shock al país. Correa fue hallado muerto dentro de la cárcel La Picota de Bogotá, donde cumplía una condena por su participación en el crimen que cobró la vida de Pecci en mayo de 2022. La noticia de su muerte desencadenó una rápida reacción de la Procuraduría General de la Nación, que exigió explicaciones al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).

A través de un comunicado, el procurador delegado para la Defensa de los Derechos Humanos, Javier Sarmiento, solicitó al director del INPEC, coronel Daniel Gutiérrez, detalles sobre las circunstancias en que ocurrió el homicidio, ocurrido en la madrugada del viernes 3 de enero, dentro de la celda 25 del pabellón 32. La Procuraduría pidió claridad sobre el modo, el tiempo y el lugar del crimen y la apertura de una investigación disciplinaria para identificar a los responsables.

Francisco Luis Correa había sido trasladado a La Picota desde el búnker de la Fiscalía, lo que ha generado cuestionamientos sobre las razones detrás de este cambio de centro penitenciario. Este hecho ha intensificado la preocupación de los investigadores y de la familia Pecci, quienes temen que el crimen haya sido orquestado para impedir que Correa continuara colaborando con la justicia.

El testimonio de Correa había sido clave para esclarecer los detalles detrás del

 

 

 

asesinato de Marcelo Pecci. Según la Fiscalía, Correa había coordinado la ejecución del homicidio, contactando a los sicarios y gestionando los recursos financieros del crimen. El 3 de junio de 2022, Correa fue capturado, y su información se había vuelto indispensable para esclarecer quiénes eran los autores intelectuales detrás del asesinato. Aunque había firmado un preacuerdo con la Fiscalía, su muerte podría retrasar la resolución total del caso.

El abogado Francisco Bernate, quien representa a la familia Pecci en los procesos judiciales en Colombia, lamentó profundamente el asesinato de Correa. En declaraciones a la prensa, Bernate destacó que la muerte de Correa significaba un golpe a las investigaciones, pues se esperaba que, como parte de su colaboración, se le otorgara una reducción de condena. "Habíamos advertido a las autoridades sobre el peligro que corría esta persona", señaló, enfatizando que no se tomaron las medidas de protección necesarias. Correa había estado en el búnker de la Fiscalía, pero su traslado a una cárcel común, como La Picota, parecía poner en riesgo su vida.

Bernate también manifestó su descontento con la falta de acción de la Unidad de Protección y la ausencia de medidas preventivas para resguardar la vida de un testigo crucial. "Esperamos que el Estado colombiano avance en la investigación de estos hechos y ojalá la Unidad de Protección no siga haciendo caso omiso", agregó.

Por el momento, el CTI de la Fiscalía y un fiscal especializado de la Unidad de Vida de Bogotá continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias de este homicidio, que ha dejado una profunda preocupación por la seguridad de los testigos clave en casos de gran trascendencia judicial.

 

Tatuaje en el rostro, clave para capturar al presunto asesino del niño Diego Valencia en Pereira

 

 

La tragedia que conmovió a Pereira y a todo Colombia alcanzó un hito importante el 31 de diciembre de 2024, cuando las autoridades lograron capturar a Julián Alexis Giraldo Bedoya, de 18 años, como el presunto responsable del asesinato de Diego Valencia, un niño de nueve años que desapareció días antes y cuyo cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la ciudad. La clave para identificar y detener a Giraldo Bedoya fue un tatuaje distintivo en su rostro, que resultó ser el elemento que lo vinculó con el crimen.

 

Todo comenzó el 16 de diciembre de 2024, cuando Diego salió de su casa en el corregimiento de Caimalito, con la inocente intención de conocer los horarios de las novenas navideñas en su comunidad, con la esperanza de recibir un balón como regalo. La madre del niño, Isadora Camayo, recordó cómo, antes de su partida, le explicó que no podía darle dinero, pero que tal vez en el novenario podrían darle algo. “Le dije ‘papito, yo no tengo plata, pero si quieres mañana ya empieza la novena del niño Dios, de pronto le dan un regalo, pero tienes que ir al novenario’, le dije yo y él todo feliz”, relató la madre, con tristeza, a medios nacionales.
 

Sin embargo, Diego nunca regresó. Su desaparición desencadenó una búsqueda incansable por parte de la policía y la comunidad local, que durante varios días recorrió la ciudad en su intento por dar con su paradero. El hallazgo de su cuerpo en una zona boscosa del corregimiento de Caimalito, cinco días después, confirmó los peores temores de su familia y los habitantes del lugar, quienes, atónitos, se enfrentaban a la cruel realidad de un crimen sin razón aparente.

En un esfuerzo por esclarecer los hechos, las autoridades ofrecieron una recompensa de 30 millones de pesos por información que ayudara a resolver el caso. Este incentivo, junto con las investigaciones, permitió que el caso tomara un giro clave: las cámaras de seguridad de la zona captaron el momento en que Giraldo Bedoya, quien vivía en la misma comunidad, se acercaba al niño y lo despojaba de su teléfono móvil, para luego alejarlo del parque donde había sido visto por última vez. A partir de esa evidencia, las autoridades comenzaron a rastrear al sospechoso.

 

 

 

La captura de Giraldo Bedoya ocurrió en Armenia, Quindío, el último día del año. En la detención, la policía halló un tatuaje en su rostro que coincidía con las descripciones dadas por testigos, lo que permitió confirmarlo como el principal sospechoso. La Fiscalía General de la Nación imputó a Giraldo Bedoya por los delitos de homicidio agravado y hurto calificado y agravado. Según las investigaciones, el joven habría asesinado a Diego con el propósito de robarle su celular. Se sospecha que en ese momento, el niño se resistió al atraco, lo que pudo haber derivado en su muerte.

Vecinos del lugar informaron que, además del crimen, Giraldo Bedoya habría estado involucrado en otros hurtos en días previos, aparentemente para reunir dinero y viajar a Medellín a un partido de fútbol. A pesar de estos antecedentes, no se reportaron registros judiciales previos en su contra. En su primera audiencia, Giraldo Bedoya negó los cargos imputados, pero un juez de control de garantías ordenó su reclusión en un centro penitenciario mientras continúa el proceso judicial.

El asesinato de Diego Valencia ha generado una profunda indignación, no solo en Pereira, sino en todo el país. Su familia, visiblemente afectada por la tragedia, ha pedido justicia. "Necesitamos que se haga justicia, que la persona que ya tienen capturado, pues que confiese, que diga qué fue lo que pasó, por qué lo hizo", manifestó Carolina Valencia, hermana de la víctima, con el corazón roto. "Era un niño de 9 años que no le debía nada a nadie", agregó, destacando lo inocente y cariñoso que era Diego. La comunidad sigue esperando que se esclarezca totalmente lo sucedido y que el culpable pague por su crimen.

 

Su amigo lo mató a puñaladas: así terminó una fiesta de año nuevo al sur de Medellín

 

 

Un episodio de violencia entre dos amigos en el municipio de Envigado, al sur del Valle de Aburrá, en Antioquia, terminó en tragedia la noche del 1 de enero.

El hecho ocurrió en el barrio La Sebastiana, donde una discusión escaló hasta convertirse en un enfrentamiento mortal. La víctima, identificada como John Federyc Mazo Arroyave, falleció tras recibir múltiples heridas con arma blanca. Fue trasladado al Hospital Manuel Uribe Ángel, en Medellín, pero llegó sin signos vitales.

 

De acuerdo con las autoridades, los dos hombres, quienes según los reportes preliminares eran amigos, se encontraban en una fiesta antes de que ocurriera el altercado.

 

Pese a que aún no se han esclarecido las razones que llevaron a la disputa, las versiones preliminares apuntan a que el conflicto se desató mientras ambos se dirigían a otro lugar. Según Alerta Paisa, Mazo Arroyave fue recogido por un amigo que trabajaba como taxista que al verlo lo llevó a un sitio diferente al de su residencia. Poco después, la víctima fue vista corriendo hacia su casa, perseguida por el presunto agresor que lo atacó con un arma blanca.

 

El enfrentamiento no terminó ahí. Según el relato de los testigos, ambos hombres cayeron al suelo y comenzaron a forcejear, lo que llevó a la intervención de los familiares de Mazo Arroyave. A pesar de los esfuerzos por separarlos y trasladar al herido al hospital, las lesiones resultaron fatales. Las autoridades locales han iniciado una investigación para determinar las causas exactas de este trágico incidente.

El caso ha generado conmoción en la comunidad de Envigado, donde los vecinos del barrio La Sebastiana intentan comprender cómo una relación de amistad pudo derivar en un desenlace tan violento. Los investigadores trabajan en la recolección de pruebas y testimonios que permitan esclarecer los motivos detrás de la riña y establecer responsabilidades.

Este lamentable suceso se suma a otros episodios de violencia registrados en la región durante los primeros días del año.

 

 

 

Submit

 

 © El Imparcial Editores S.A.S  |   Contacto 57 606 347 7079  

    © 1948-2009 - 2025 - El Imparcial - La idea y concepto de este periódico fue hecho en Online Periodical Format (OPF) que es un Copyright de ZahurK.

    Queda prohibido el uso de este formato e idea (OPF) sin previa autorización escrita de ZahurK