EDITORIAL
Cerebro
El cerebro ordena y el cuerpo
obedece. El autor intelectual del yo es el cerebro, para comprender
esta afirmación hay que leer, oír, ver, conversar y preguntarle a
Rodolfo Llinás cómo es que el cerebrom prescinde de todas las partes
del cuerpo. Por supuesto que las partes son importantes, pero no
indispensables, ya que éste puede continuar ordenando las funciones
de las partes del cuerpo que no hayan sido mutiladas, porque el
cerebro ordena y el cuerpo obedece.
En los procesos asociativos de las sociedades para mediante planes
de actividades económicas y laborales tendientes a asegurar el
bienestar, los cerebros de las personas de las diferentes etnias y
culturas pueden ordenar de manera colectiva el hacer los trabajos
del cuerpo para satisfacer de manera eficaz y eficiente lo
correspondiente a los derechos fundamentales de las multitudes
ciudadanas.
¿Acaso la inteligencia artificial podría desarrollar una prótesis de
fácil acceso a los consumidores para que la inteligencia colectiva
se ponga de acuerdo en hacer el bien sin mirar a quién? Esa sería la
manera que la sinapsis cerebral popular condujere al plan nacional
de la social bacanería con cheveridad en la que la gente a cada
instante murmure todo bien, todo bien, en tanto que los elementos de
la naturaleza no les impongan su fuerza destructiva.
La realidad es que la humanidad está ante la era de la gran
revolución de la inteligencia y el uso de sus diferentes tecnologías
para alcanzar el reino de la libertad y dejar atrás el mundo infeliz
de la necesidad. La era de la robótica como mano de obra capacitada
ha llegado, la pesadilla de todas las utopías y distopias que van
desde Aldous Huxley de Un Mundo Feliz y de George Orwell en La
Rebelión en la Granja y 1984 hasta la película Matrix de los
hermanos Wachowski que develan el mundo pervertido de las máquinas
en manos de los plutócratas imperiales.
La globalidad del mercado capitalista está programando algunos
territorios imperiales para alcanzar el bienestar de los ciudadanos
imperiales, lo que Huxley llamaba el buen país en el que las
máquinas harán los trabajos indispensables para satisfacer los
derechos fundamentales de las ciudadanía libres.
Las maquinas trabajando y las personas holgazaneando, el mundo feliz
disciplinado en el consumo.
En la transición a este mundo de ensueño, todos los ismos políticos
están identificados por su carácter, son autoritarios. Y entre el
autoritarismo patriarcal y tecnológico en manos de psicópatas junto
con las fuerzas militares y de policía imperiales juntos van por
todos los territorios construyendo otro mundo, el mundo global del
mal país en el que las multitudes de mijitos y mijitas les toca
trabajar, porque el trabajo lo hizo dios como castigo.
Por ahora el obstáculo a superar por la fuerzas imperiales es la
existencia de dos géneros de personas:
sedentarios y nómadas, los residentes y los inmigrantes. Y el pero
es que migrar es la constante de la humanidad. El imperio de la
democracia se fundó como la tierra de las oportunidades en la que
los pobres pueden llegar a ser ricos, y le vendieron al mundo el
sueño americano. Ahora se quejan de que no hay cama para tanta gente.
En la tierra no hay extranjeros, porque el mundo no tiene un afuera,
ya que todo se encuentra dentro de los limites humanos. La utopía
cerebral es la ciudadanía planetaria y la renta básica universal,
lodemás es carreta.
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El poder
político se diluye cuando el pueblo evoluciona genéticamente

Por: Zahur Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com
Los pueblos primitivos, incluyendo
los griegos y los romanos ejercían un poder absoluto sobre la vida
de sus conciudadanos porque eran propiedad del soberano. Esa
jerarquía se ha mantenido por siglos como cosa natural porque al ser
humano apenas se le está cayendo la cola. Y no tiene aún la
capacidad de actuar con autonomía en el mundo que vive.
La mitología griega es un ejemplo de esos poderes absolutos que los
dioses tenían sobre los humanos. Y estos como cachorros seguían a
sus amos sin ningún cuestionamiento. Ese fenómeno ha persistido con
variantes por la evolución que el ser humano ha tenido y ha hecho
revoluciones para desprenderse de ese estigma que ha tenido de orden
genético.
Hoy en día nadie cuestiona sobre esos poderes que ejercen los
políticos sobre los seres humanos y aceptan ir a la guerra y
asesinar a cualquiera porque el Estado lo ordena y el Estado son los
políticos y su cabecilla, el presidente. El pueblo es simplemente
una masa de panadería que se amasa para formar los mejores
panecillos antes de meterlos al horno.
Las guerras actuales son el reflejo de ese poder que se ejerce desde
el trono del jerarca ya sea elegido o esté en el poder por su propia
voluntad. Cosa que se ve normal en todos los estrados del poder.
Colombia es un país que su pueblo sigue a sus líderes sin el menor
cuestionamiento sobre su integridad y su capacidad de actuar con
sabiduría para dirigir a un rebaño que simplemente escucha y actúa
según el mandato del jefe.
Dentro de esa misma sociedad hay una masa que lee y cree en todo lo
que lee es cierto y piensa que la verdad es la que está escrita en
el papel. Por esa carencia evolutiva no pueden discernir, razonar o
entender que los están manipulando para que actúen como los líderes
quieren que ellos actúen para ellos alcanzar el poder político y ser
los dueños del entorno donde todos habitan.
La sociedad actual está comprendiendo un poquito más sobre su libre
albedrío y una minoría se viene apartando, para no participar en el
juego de los políticos y dejando que el pueblo actúe como ellos
creen que está bien. El error está ahí, la pasividad y esa desidia
hacen que al final caigan en la trampa y sean sometidos al devenir
del que se ha empoderado y hace lo que le venga en gana con la
nación.
Las protestas mal dirigidas no llevan a ningún sitio. Es un desgaste
de acciones y energía que al final el empoderado las puede usar para
su bien y sentirse más poderoso de lo que antes era.
La sociedad tiene que asumir una veeduría que le permita ir montando
organizaciones que vaya asumiendo los poderes de
protección a la sociedad de los
desmanes
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que los políticos hacen al establecimiento.
El voto en blanco es una de las armas más
poderosas que tiene la sociedad para contrarrestar estos desmanes y poder
dirigir la sociedad por el buen camino. Si el voto en blanco gana, debe existir
un reglamento en que los votos en blanco son válidos y tienen el poder de
quitarle poder al congreso eliminando congresistas con el mismo número de votos
a lo que son elegidos los congresistas.
De lo contrario seguiremos viviendo en la corrupción que genera la democracia.
NOS SALVAMOS SI FRANCIA ES
PRESIDENTE
Crónica #1052

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://youtu.be/cTCplNq-jAc
Definitivamente el problema de Petro es que no sabe
administrar. Las mismas fallas protuberantes de cuando la embarró con las
basuras de Bogotá, se han evidenciado con creces en su gobierno como presidente.
El que su ministro de Defensa haya dicho en el consejo de marras que "no
se ha entrado al Plateado porque no ha habido una decisión articulada del
Gobierno para entrar” obliga a pensar que el presidente no sabe coordinar las
funciones y desempeños de sus subordinados.
Y como anuncia por hecho lo que apenas acaba de salir de su mente, mata
la gestión antes de empezar. Es decir, no sabe administrar. Eso no significa que
Petro no haya tenido excelentes ideas y que no haya pretendido romper la rosca
oligarca bogotana que maneja al país desde las épocas del Olimpo Radical en el
siglo 19.
Más aún, las ideas de reestructurar al país de acuerdo a los códigos de
secta no son malas del todo, pero no se ajustan a la realidad.
Su deseo manifiesto y sus actuaciones infames contra la exploración y
explotación de gas o contra las EPS solo buscaron satisfacer sus viejos odios de
zurdo triunfador, pero nunca fueron comparadas con los daños sin límites que hoy
están ocasionando.
Ahora las ha emprendido contra el sistema eléctrico colombiano y metiendo
en la misma bolsa a generadores y distribuidores, públicos y privados, quiere
llevarnos a un apagón o a tener que importar la energía, como está sucediendo
por estos días con el gas.
Como volvemos a lo mismo, que no sabe administrar ni los negocios del
Estado ni al país que gobierna, indefectiblemente nos acercamos a una verdad de
puño que machistas y racistas bogotanos tratan de tapar con sus bochinches
equivocados: el obstáculo para forzar la renuncia de Petro era que le temían más
a Francia llegara a ser presidente.
Después de lo que hemos visto la última semana, el país tiene más
opciones de salvarse con la muy primaria Francia, ejerciendo la presidencia, que
dejando a Petro gobernar el resto del período.
El Porce, febrero 11 2025
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