¡LA PELIGROSA APATÍA DE LA CLASE DIRIGENTE!

Por: Álvaro
Ramírez González
alragonz@yahoo.es
“¡No le tengamos miedo a la maldad
de los malos, sino al silencio de los buenos!”
Ahí en ese titular del artículo, radica una buena parte de los problemas que
padece la sociedad colombiana hoy.
Una clase dirigente que cuida mucho sus empresas, negocios y bienestar, pero
olvida que la empresa más importante de todas es nuestro país.
Pero esa apatía y falta de compromiso con las cosas comunes, es muy grave.
Tanto tan grave que permitió y hasta financió una clase política que se
corrompió y que fue después derrotada por otra mucho más corrupta, disfrazada de
izquierda, y que ofrecía un cambio.
¡Solo cambiaron el nombre de los ladrones y el descaro para robar, pero nada
más!
Empieza una durísima jornada política en la que los “buenos”, no tenemos opción
diferente a ganar.
Petro seguramente abandonó la peregrina idea de quedarse en el poder que lo
abruma, lo avasalla y lo hace “¡muy infeliz!”
Pero él, y la izquierda van a utilizar todos los recursos y la chequera del
Estado, para quedarse a cómo de lugar, con un candidato del régimen.
Tenemos pues que dar una dura batalla, o perderemos el país como lo perdieron
los venezolanos.
Hay en la palestra varios precandidatos del centro derecha muy interesantes que
vale la pena conocer y apoyar.
Tuve en Pereira dos veces invitada a María Fernanda Cabal, una dura opositora
del régimen Petro.
¡Una magnífica candidata!
Y esta vez, tuve invitado a Miguel Uribe Turbay, un político joven y brillante
que decidió ser parte de la solución.
Por mis vínculos sociales y sobre todo empresariales, tengo cientos de amigos,
empresarios y clientes, con los que interactúo permanentemente y llenarán un
escenario de 500 sillas sin duda.
Varias veces lo he hecho.
Aún así, invité a la nueva artillería del CD, a la mesa principal y les pedí,
que llevaran su gente.
Todos lo hicieron juiciosos, y entre unos y otros llenamos el auditorio.
Aún así tengo una gran molestia con la clase dirigente de mi ciudad Pereira.
Me faltaron unos 40 empresarios amigos que son demasiado importantes e
influyentes en esta comunidad.
Muchos de ellos confirmaron su asistencia y no aparecieron.
Como dije antes, tuve casa llena pero la presencia de estos personajes hubiera
sido muy valiosa para la reunión.
Reunión que de todas maneras se dio, con éxito y mucho entusiasmo por la
frescura y la claridad del invitado, Senador Miguel Uribe.
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Pero entiendan amigos empresarios que van a tener que meter en
sus agendas y con extrema prioridad el tema político.
“¡O hacemos nosotros la política o nos la hacen los pillos!”
Mi caso personal debe servirles de ejemplo, por qué yo no milito en ningún
partido político, ni acompaño a ningún candidato, y menos contrato alguno con el
Estado, pero hago un duro esfuerzo de traerlos a Pereira y volverlos cercanos y
visibles para Ustedes.
Todo este operativo tiene muchos vericuetos y trabajo de agendas,
logística, seguridad, alojamiento, convocatoria, prensa, desplazamientos, y
coordinación de equipos.
Pero lo hago con todo el gusto.
Ustedes solo deben asistir.
Nada más.
Y no lo hacen.
Esa apatía es un peligroso síntoma social, que si no corregimos, nos va a
arrasar la izquierda con la chequera oficial y las bodegas petristas.
Es una tarea de todos.
O defendemos este país y nos metemos en la batalla, o tendrémos que salir
corriendo, por que nos lo volverán invivible.
¡Disculpen el regaño pero bien merecido lo tienen!
¡Pónganse finos que la cosa es muy grave!
Sobremesa 1
¡Unos aperezados, otros en el club, otros más, montando en bici, otros jugando
golf y Pádel, otros en paseos, o en reuniones insulsas, enfin!
Y nada los detiene para acudir a Bogotá, a gastarse una millonada en un
concierto y gastos colaterales.
¡Y nuestro país al borde del abismo!
¡Por Dios!
Sobremesa 2
Menos frivolidad
¡Más compromiso!
Sobremesa 3
Menos egoísmo
¡Más país!
DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Otoniel Parra Arias
LUEGO DE INTENSA BÚSQUEDA PETRO ENCONTRÓ LA MUJER
DIGNA DE SER RESALTADA EN SU FECHA ESPECIAL: UNA MEXICANA DE IZQUIERDA
En política los
detalles cuentan tanto como en los discursos pletóricos de citas históricas y
los hechos resonantes sobre triunfos ideológicos y obras espectaculares.
Así muchas veces la forma de comportarse en un evento público puede cambiarle la
hoja de ruta a un personaje que iba muy bien en las estadísticas y es
defenestrado a los últimos lugares por exhibir una insignia infame
coincidencialmente sobre su vestimenta o por haber denigrado o aupado el nombre
de un personaje o una etnia
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impopular. También
por sus gustos en sus definiciones de partido o su nacionalidad por buscar
siempre quienes poco significado tienen en los idearios nacionales.
Creo que el
presidente Gustavo Petro es el ejemplo ideal de esta forma transgresora de
abordar los temas de impacto público en un estilo que en términos coloquiales
suele denominarse como “llevar la contraria” siempre en contra de quienes
tradicionalmente han convertido esta actitud en bandera de mayorías.
A Petro por ejemplo
le fascina llevarle la contraria a Estados Unidos recordando sus inefables
momentos en las filas de la subversión en el M19 según él mismo lo ha comentado.
Y así, aunque le fue muy mal, trató de enfrentar a Trump, ese personaje que
parece sacado de lo más antiguo del antiguo testamento con esa expresión siempre
castigadora sin espacios para el perdón, cual el más regañón de los profetas
antiguos.
Como en el caso de los deportados colombianos esposados y vituperados como
delincuentes en los aviones de la vergüenza en una expresión petrista de
desprecio a ese trato gringo hacia nuestros compatriotas defenestrados desde el
poderoso imperio.
El problema es que se queda corto en el apoyo real a los más desfavorecidos y se
deja asaltar por la retórica florida repleta de alcanfor.
Por eso también, por llevarle la contraria al vengador judío Netanyahu en su
imparable acción de muerte colectiva contra los habitantes en la franja de Gaza
ha tomado cariño hacia los palestinos y no deja pasar oportunidad de mostrar su
simpatía hacia esta etnia que lucha desde tiempos inmemoriales contra sus
opresores.
Y así en un oxímoron vital gasta y gasta combustible que envenena el ambiente en
sus numerosos desplazamientos aéreos a todo el mundo renegando contra las
naciones poderosas que hacen lo mismo desde sus numerosas naves aéreas.
Y ahora en el Día de la Mujer celebrado el ocho de marzo sin llevar la contraria
a su manía de hacer lo mismo en su agenda presidencial al buscar un ícono
internacional para homenajear a la representante de lo que para él es la más
poderosa y representativa dama en términos latinoamericanos.
Y ¿Qué hizo el presidente que en este país no goza precisamente de buena fama en
estos temas de protección femenina?
Pues se volvió a equivocar: para enmendar la plana como en el argot popular no
buscó a una líder nacional para homenajearla merecidamente en esta señalada
fecha. No! El presidente tuvo que buscar mucho fuera de nuestras fronteras para
encontrar a la agraciada fémina que mereciera sus piropos presidenciales y el
besito romanticoide en su delicada mano como en los tiempos antiguos sin
derechas ni izquierdas.

¡Y helo aquí! La
encontramos en la presencia delicada pero fuerte de la presidenta de México como
líder también de la vituperada Izquierda socialista con el saludo nostálgico eso
sí para tan idénticas líderes de nuestra martirizada patria.
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