Pereira, Colombia - Edición: 13.436-1016

Fecha: Viernes 14-03-2025

 

 COLUMNISTA

 

-11

 

El Espermatozoide Coronado

Por: Jotamario Arbeláez

 

(Pacho Santos, quien acababa de convertirse en padre de Minín y lo proclamaba emocionado a los cuatro vientos, acogió mi escrito bastardo y lo publicó, pero sopló en una coda que yo respiraba por la herida porque me encontraba ad portus de ser papá.)

La verdad es que en mi medio siglo de buenavida me cuidé religiosamente de ser una reproductor o repoblador del planeta, ni siquiera por perpetuar el apellido con el que solo hasta hoy firmo, hasta que de tanto voleo cedió mi afán preservativo.

De despilfarrador de genes pasé a ser responsable del espermatozoide coronado. Y el 5 de diciembre, día de Santa Cristina y para completar de San Sabas, la mano poderosa extrajo del vientre impoluto de mi enésima Claudia mi molecular primogénita, a quien tatuamos inmediatamente en el antebrazo su nombre, María Salomé, para

 

 

 

evitar el riesgo de que nos la cambiaran en el jaccuzi.

 

Asistí al parto debidamente esterilizado con mi traje de médico y guantes de goma, pujé alalimón con mi esposa y mi emoción fue incontenible ante el tren de la vida pidiendo pista. Confieso que por andar preñado de preconceptos, parí borujos. Esos informes paramédicos de revistas de variedades que concluyen en que la ingestión de algún postre lisérgico predispone a malformaciones genéticas, ¡pura paja de folletines!

La niña me miraba como proveniente del éter. Di un beso en la boca de la madre y un gracias al cielo por el don que, feliz descuido, venía a llenar mi única concavidad en la vida, salvo una muela.

Al día siguiente salimos con el lío del amor en los brazos mientras entraban a la clínica enloquecidas camillas con agonizantes por la explosión de dinamita en Paloquemao.

Bastante atroz bienvenida daba mi patria a la precoz ciudadana. Cocinado en placeres desde la tierna adolescencia, sobre todo esos que tienen que ver con el amor a la carne cruda, me había perdido el goce descendente de mirarse en unos ojos que son el calco de los propios, dar la mano a una muestra gratis de la existencia por entregas, contemplar el desarrollo del

 

 

 

 

capullo y verlo echar a correr pateándonos la pelota.

Tengo que manifestar que en la cafetería de mi alma no cabe un tinto. Todo lo tengo y si algo me faltara ya no lo necesité. Soy poeta premiado, prensado y antologado, los expresidentes me brindan té, tengo puesto en la carroza de los zares de la publicidad, mi madre vive en Cali leyendo a Proust, poseo luna propia en el jardín de atrás, soy columnista de El Tiempo y con mis amigos poetas vamos a tener noticiero de televisión.

La vida da más vueltas que un mapamundi. El último misófilo ha aprendido sin pena a cambiar pañales, cantar nanas, buscar el chupo, despertarse a deshoras y empujar el coche. Palabra de suegra es peor que sentencia de garitero; como quien dice, apelación a los infiernos.

No es la primera vez en la vida que me retracto, pero si es la única en que lo hago sinceramente. Rechazo todos mis anteriores pensamientos estériles, producto de una mente condenada al sofá.

Doy la bienvenida amorosa a mi hija, ahora que los anónimos han cesado, y solo espero la liberación de Pacho, para que sea el padrino de bautizo de María Salomé. Te estamos esperando, Pacho, no tardes tanto.

Mayo 19 de 1991.

 

 

 

Submit

 

 © El Imparcial Editores S.A.S  |   Contacto 57 606 347 7079  

    © 1948-2009 - 2025 - El Imparcial - La idea y concepto de este periódico fue hecho en Online Periodical Format (OPF) que es un Copyright de ZahurK.

    Queda prohibido el uso de este formato e idea (OPF) sin previa autorización escrita de ZahurK