La guerra de Ucrania marca la cumbre de los BRICS en Rusia

La reciente cumbre de los BRICS, celebrada en la ciudad rusa de
Kazán, puso de relieve las tensiones geopolíticas provocadas por la
guerra en Ucrania, lo que dejó su huella en las discusiones entre
las principales economías emergentes del mundo. El grupo, compuesto
por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, representa al 45% de la
población mundial y el 35% de la economía global. Durante el
encuentro, el anfitrión, el presidente ruso Vladimir Putin, volvió a
insistir en la necesidad de un nuevo orden mundial que desafíe los
"enfoques neocoloniales" de Occidente. Sin embargo, las diferencias
internas y el conflicto en Ucrania complicaron los avances en varios
frentes.
Uno de los temas clave que dominó la cumbre fue la guerra en Ucrania
y su impacto en las relaciones internacionales. Aunque los BRICS
buscan estrechar la cooperación económica entre sus miembros, la
invasión de Ucrania por parte de Rusia proyectó una sombra sobre las
discusiones. El presidente Putin, que sigue defendiendo la invasión
como parte de la defensa de las zonas de influencia rusas, mantuvo
conversaciones privadas sobre el conflicto con el presidente chino,
Xi Jinping. Mientras tanto, el primer ministro indio, Narendra Modi,
aprovechó la ocasión para instar públicamente a Putin a poner fin al
conflicto, subrayando la importancia de resolver la situación por
medios pacíficos.
Aunque el grupo no llegó a un consenso claro sobre la guerra en
Ucrania, varios líderes expresaron su deseo de contribuir
activamente a una solución pacífica. Sin embargo, desde Ucrania, el
gobierno de Volodimir Zelenski criticó la falta de una postura
unificada dentro del bloque. Pekín y Brasilia han presentado en
Naciones Unidas propuestas de paz, pero estas han sido interpretadas
por Kiev como movimientos alineados con los intereses de Moscú. El
papel de China e India en este escenario es especialmente relevante,
ya que ambos países compran el 90% del petróleo ruso, lo que subraya
la importancia de sus relaciones económicas con el Kremlin.
La creación de un sistema de pagos alternativo al dólar fue otro de
los grandes temas en la agenda, pero los avances fueron escasos.
Aunque los BRICS han planteado la posibilidad de desarrollar BRICS-Clear,
un mecanismo financiero independiente para facilitar transacciones
entre los países miembros, los detalles sobre su implementación no
quedaron claros. La exclusión de Rusia del sistema de transferencias
bancarias internacionales SWIFT, como consecuencia de las sanciones
por la invasión a Ucrania, ha forzado al país a buscar alternativas,
pero los demás miembros del grupo no parecen haber encontrado
todavía una solución viable para sustituir la hegemonía del dólar en
sus transacciones internacionales.
El impacto de las sanciones occidentales sobre Rusia fue otro de los
aspectos más discutidos. Los líderes del bloque manifestaron su
preocupación por el efecto que estas medidas coercitivas tienen en
la economía global y el comercio internacional. Putin aprovechó la
ocasión para denunciar una vez más lo que considera un ataque
económico por parte de Occidente, afirmando que Rusia seguirá
buscando alianzas con otras economías emergentes para sortear las
sanciones y construir un nuevo orden internacional.
La presencia del Secretario General de la ONU, António Guterres, en
la cumbre fue vista como un intento de mediar en la crisis, aunque
su visita a Rusia, la primera desde el inicio de la invasión en
2022, fue recibida con críticas desde Ucrania. Guterres había
mantenido hasta ahora una postura firme en contra de la guerra, pero
su participación en la cumbre fue interpretada como un intento de
mantener abierto el diálogo con Moscú.
Harris y Trump intensifican sus campañas en estados clave en la
recta final hacia la Presidencia

La contienda presidencial en Estados Unidos entra en su fase
decisiva, y tanto Kamala Harris como Donald Trump concentran sus
esfuerzos en los estados clave que definirán el resultado de las
elecciones del 5 de noviembre. Este 24 de octubre, ambos candidatos
se dirigieron a regiones estratégicas en un intento por captar el
voto de los indecisos y asegurar el respaldo de comunidades
específicas, como los jóvenes, latinos y afrodescendientes.
Kamala Harris, la candidata demócrata, ha decidido enfocar su
campaña en los estados péndulo de Georgia, Nevada y Arizona, tres de
los siete que son cruciales para la carrera hacia la Casa Blanca. En
su visita a Georgia, Harris se unirá por primera vez al expresidente
Barack Obama en un mitin repleto de estrellas, con el objetivo de
fortalecer su imagen de liderazgo y captar la atención de los
votantes. Acompañada
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también por el
famoso cantante Bruce Springsteen, Harris busca proyectar una campaña llena de
poder estelar en esta reñida recta final.
La vicepresidenta ha hecho de los derechos reproductivos un tema central de su
campaña, especialmente tras el fallo de la Corte Suprema que revocó Roe vs. Wade,
el histórico precedente que garantizaba el derecho al aborto a nivel federal.
Este asunto ha movilizado a gran parte del electorado, y Harris ha encontrado en
figuras como Beyoncé una plataforma para amplificar su mensaje de libertad. La
canción "Freedom" de la cantante ha sido adoptada como himno de su campaña, y la
demócrata tiene previsto aparecer junto a la estrella de la música el día de
hoy, 25 de octubre en Houston, Texas, una región clave que, aunque
tradicionalmente republicana, podría presentar sorpresas este año.
Mientras tanto, Donald Trump, el candidato republicano y exmandatario, continúa
acaparando titulares con sus controvertidas declaraciones. Durante una
entrevista emitida el jueves en “The Hugh Hewitt Show”, Trump aseguró que, de
ganar la presidencia, despediría al fiscal especial Jack Smith "en dos
segundos". Smith es el responsable de dos investigaciones federales contra Trump:
una por la retención ilegal de documentos clasificados en su residencia de
Mar-a-Lago, en Florida, y otra por conspirar para revocar los resultados de las
elecciones presidenciales de 2020.
Las palabras de Trump han generado reacciones inmediatas, especialmente desde la
campaña demócrata. Ammar Moussa, director de respuesta rápida de la campaña de
Harris, calificó las declaraciones del exmandatario como una prueba de que Trump
pretende gobernar como un "dictador". Según Moussa, un segundo mandato de Trump,
en el que el exmandatario se sienta respaldado por una Corte Suprema que le
otorga inmunidad amplia, sería "más peligroso" y arriesgaría la estabilidad
democrática de Estados Unidos.
A pesar de la polémica, Trump sigue movilizando a su base de seguidores en
estados como Arizona y Nevada, donde ha concentrado sus mítines de campaña. En
Tempe, Arizona, y Las Vegas, Nevada, el candidato republicano ha redoblado sus
ataques contra el sistema judicial y las "medidas arbitrarias" que, según él,
buscan socavar su candidatura. Trump también ha señalado su intención de
reformar el Departamento de Justicia para evitar lo que considera una "caza de
brujas" en su contra.
La carrera por la Casa Blanca, marcada por tensiones políticas y acusaciones
cruzadas, ha llevado a ambos candidatos a intensificar sus esfuerzos en los días
previos a las elecciones. Harris, con el respaldo de importantes figuras del
mundo del espectáculo y la política, ha buscado consolidarse como una
alternativa progresista que defiende los derechos fundamentales y la justicia
social. Por otro lado, Trump continúa apelando a su base conservadora con
promesas de acabar con lo que él percibe como un sistema corrupto y politizado
en Washington.
La presencia de personalidades como Barack Obama y Michelle Obama en la campaña
de Harris, así como de artistas de renombre como Beyoncé, ha permitido a la
candidata demócrata capturar la atención de los votantes más jóvenes y movilizar
a sectores clave del electorado, como las mujeres y las minorías. Por su parte,
Trump se mantiene firme en su estrategia de confrontación, apelando a un
discurso populista que busca restablecer lo que él define como "el verdadero
espíritu americano".
Estados Unidos advierte sobre peligro de tropas norcoreanas en Ucrania

La posibilidad de que Corea del Norte envíe tropas a Ucrania para apoyar a Rusia
ha generado preocupación internacional, con Estados Unidos calificando la
situación de "peligrosa". Según informes del Servicio Nacional de Inteligencia
de Seúl, Pyongyang ya habría desplegado fuerzas especiales en el Lejano Oriente
ruso, con planes de enviar hasta 12.000 soldados en total.
Robert Wood, embajador de Estados Unidos en la ONU, expresó su alarma ante el
Consejo de Seguridad, destacando que este movimiento significaría una
profundización en la alianza militar entre Corea del Norte y Rusia, lo que
podría tener serias implicaciones globales.
El viernes, la agencia de inteligencia de Seúl afirmó que unas 1.500 fuerzas
norcoreanas ya se encuentran en territorio ruso, recibiendo entrenamiento para
unirse al conflicto en Ucrania. Aunque el Departamento de Estado de EE.UU. aún
no ha confirmado esta información, el portavoz adjunto Vedant Patel indicó que
están consultando a sus aliados sobre la gravedad del asunto.
Francia también se ha sumado a las advertencias, con su enviado ante la ONU,
Nicolas de Riviere, advirtiendo que la participación de soldados norcoreanos
constituiría una escalada en el conflicto. La creciente colaboración entre
Pyongyang y Moscú está siendo vista con gran preocupación por la comunidad
internacional, que teme un aumento en la intensidad de la guerra en Ucrania.
Este posible despliegue de tropas norcoreanas podría complicar aún más la
situación en Europa del Este, donde la invasión rusa ya ha causado devastación y
generado tensiones globales significativas. |
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Boric en el centro de una crisis por
denuncia de violación contra funcionario clave

El gobierno de Gabriel Boric enfrenta una tormenta política tras la denuncia de
violación contra Manuel Monsalve, subsecretario del Interior, una de las figuras
más influyentes de la administración. La denuncia ha puesto al presidente
chileno en una situación extremadamente delicada, con críticas tanto de la
oposición como de sectores dentro de su propia coalición.
El 23 de septiembre, tras una jornada laboral, Monsalve y su asesora, de 32
años, compartieron una cena en un restaurante de comida peruana en Santiago,
acompañada de varios pisco sours. Al día siguiente, la asesora despertó desnuda
en la habitación del hotel donde se alojaba Monsalve, con moratones en el cuerpo
y manchas de sangre en su ropa, la cual estaba desordenada en el piso. Monsalve
también estaba desnudo. Según la denuncia, la mujer no recuerda cómo llegó a esa
situación y presentó la acusación de violación semanas después, el 14 de
octubre.
Monsalve negó rotundamente las acusaciones, alegando una laguna mental de diez
horas y afirmando que no recuerda los eventos de esa noche. Antes de que la
denuncia fuera oficial, el subsecretario ordenó a la policía revisar las
imágenes de las cámaras de seguridad del hotel sin contar con una orden
judicial, una acción que ha generado mayor controversia.
El escándalo llegó rápidamente a Boric y a la ministra del Interior, Carolina
Tohá, quienes discutieron la situación con Monsalve. Pese a la gravedad del
asunto, Monsalve continuó con sus actividades normales hasta que el diario La
Segunda publicó la noticia, forzando su renuncia en una conferencia de prensa en
el Palacio de La Moneda. La renuncia, sin embargo, no ha sido suficiente para
contener la crisis.
El presidente Boric, que intentó manejar la situación sin que el tema explotara
en los medios, se enfrentó el viernes pasado a una conferencia de prensa de 53
minutos, donde fue cuestionado sobre el caso de Monsalve. Durante la
comparecencia, cometió varios errores, incluyendo una reprimenda pública a su
directora de comunicación, Nicole Vergara, quien intentó interrumpir la
conferencia para proteger al presidente de las preguntas cada vez más incómodas.
Este incidente, captado en vivo, mostró la tensión interna dentro del equipo de
gobierno y agravó la percepción pública de que Boric no estaba manejando
adecuadamente la crisis.
La actuación de Monsalve, al ordenar la revisión de las cámaras sin una orden
judicial, es vista por muchos como una clara violación del protocolo, algo que
el gobierno debió haber denunciado en su momento. La inacción de Boric y Tohá al
no reportar el hecho ha generado serias críticas de la oposición, que considera
que el presidente ha fallado en su deber de actuar con transparencia. Ahora,
tanto Boric como la ministra podrían enfrentar consecuencias legales por no
haber denunciado la conducta de Monsalve, lo que aumenta la presión sobre el
mandatario.
El impacto de este escándalo es profundo, en parte porque Boric ha construido su
gobierno sobre la base de principios feministas y de defensa de los derechos
humanos. La falta de una respuesta rápida y contundente ha sido duramente
criticada, no solo por la oposición, sino también por sectores dentro de su
coalición. Camila Flores, diputada de Renovación Nacional, afirmó que el
gobierno debería haber condenado públicamente la situación desde el primer
momento. La falta de reacción oportuna ha afectado la credibilidad de la
administración en su defensa de los derechos de las mujeres.
Al mismo tiempo, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana,
defendió la privacidad de la denunciante, lo que desató más críticas de sectores
conservadores que interpretaron sus palabras como una defensa indirecta de
Monsalve. El tema ha dividido al gobierno y ha generado tensiones dentro de la
coalición de izquierda.
Con la renuncia de Monsalve, Luis Cordero, ministro de Justicia, ha asumido su
puesto temporalmente, cargando con la responsabilidad de manejar esta delicada
situación, además de la creciente preocupación por la inseguridad en el país.
Sin embargo, el escándalo no ha terminado y las tensiones siguen aumentando
dentro del gobierno de Boric. Ya han renunciado cinco cargos intermedios y no
está claro hasta qué punto la crisis podría escalar en los próximos días.
A medida que la investigación judicial avanza, Monsalve se ha sometido
voluntariamente a pruebas de ADN y ha entregado sus teléfonos móviles a las
autoridades. La justicia determinará si las acusaciones en su contra son
fundadas, pero el daño político ya está hecho. En una conferencia reciente con
empresarios, Boric admitió que los últimos días no han sido fáciles, reflejando
la gravedad de la situación.
La crisis también ha reavivado las críticas sobre la gestión de Boric en
general, con algunos analistas señalando que el presidente está cayendo en
errores de manejo similares a los que enfrentaron gobiernos anteriores. La
crisis del caso Monsalve es, hasta el momento, la más grave que ha sacudido al
gobierno de Boric, y podría tener consecuencias duraderas tanto para él como
para su administración.
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